El gualeyo fue titular por primera vez ante Chile y luego repitió ante Colombia con números asombrosos.
El futbolista entrerriano Lisandro Martínez no desaprovechó la posibilidad de ser titular en la selección argentina de fútbol en la última doble fecha de las Eliminatorias Sudamericanas. Con un sólido debut entre los 11 en la victoria ante Chile, ratificó su nivel ante Colombia. La estadística que asombra es la de su precisión: dio 79 pases bien sobre 81 este martes en Córdoba (97,5 por ciento) y 36 pases bien sobre 45 el jueves pasado en Calama (80 por ciento).
Pero quedarse sólo con los números para medir su rendimiento no alcanza. Hay que analizar el contexto. Y más allá de la cantidad y de la eficacia de esos pases, lo meritorio está en la calidad. Porque gracias a su condición técnica y a su capacidad para interpretar el juego, Lisandro se convirtió, en ambos partidos, en el principal generador de juego en la salida de la selección. Lo que no es poco. Apto para conducir a partir de su perfil zurdo y preciso para filtrar pases, rompió líneas y llevó a Argentina a situaciones de ventaja por detrás justamente de esas líneas de presión enemigas. Si se elabora bien en campo propio, las posibilidades de finalizar mejor son mayores. Ejemplo: el gol de Lautaro Martínez frente a Colombia.
A su paciencia para encontrar la mejor progresión para cada jugada le suma su atención para el anticipo defensivo. "Hay que estar siempre avispa", suele decir este entrerriano de 24 años para definir la concentración que precisa un jugador en su puesto. Muy "avispa" estuvo en octubre pasado cuando el Ajax enfrentó al Borussia Dortmund y él tuvo que encargarse nada menos que de Erling Haaland. Un delantero top, con casi 20 centímetros más de estatura y 15 kilos más de músculo, que no la tocó ante la soberbia marca de Lisandro. Ni un solo duelo le pudo ganar. En lo estrictamente defensivo, tanto ante Chile como frente a Colombia no tuvo problemas.
Sus destacadas actuaciones en el Ajax lo llevaron no sólo a que el club le renovara el contrato hasta mediados del 2025 sino a convertirse en titular indiscutido como segundo zaguero central para el entrenador Erik Ten Hag. En esta doble fecha de Eliminatorias trasladó ese alto rendimiento a la Selección Argentina y, salvo algún contratiempo inesperado, ya se ganó un lugar entre los 23. ¿Y podrá pelear ahora por un puesto entre los 11? Con Nicolás Otamendi, el hoy titular para Lionel Scaloni en esa posición, pierde en los ítems experiencia y juego aéreo. Pero en estos diez meses y monedas que faltan para Qatar, el defensor del Benfica sabe que no se puede relajar. Detrás suyo, cabeza levantada y conduciendo con la zurda, viene Lisandro decidido a seguir rompiendo líneas, consigna Olé.






