Salir de la sala para volver a mirar Entre Ríos
Por G.G.d.R.
La tercera edición de Teatro y Territorio volvió a sacar el teatro de sus espacios habituales. El pasado fin de semana, la propuesta pasó por Sauce Montrull, La Picada y el Parque Escolar Rural Enrique Berduc, en la zona del arroyo Las Conchas. Esta vez, el recorrido estuvo atravesado por la presencia, la historia y la cosmovisión de los pueblos originarios de la región.
El ciclo comenzó a tomar forma en 2022, a partir del encuentro entre artistas y colectivos de distintos puntos de Entre Ríos que compartían una manera de entender la práctica teatral en estrecha relación con los lugares y con quienes los habitan.
“Entendemos la teatralidad como algo mucho más amplio y abarcador que el teatro en sí”, explica a ANÁLISIS Gustavo Bendersky, uno de los organizadores de la propuesta. En esa idea entran “un modo de caminar, una cadencia en el hablar, un modo de vincularse con los demás y con los paisajes, los cuentos que nos contamos, los personajes a los que quizás hasta sin saberlo imitamos, las sonoridades, los nombres de las calles y los ríos”.
De allí viene también la expresión “entrerrianías teatrales” con la que se presenta el ciclo. No busca definir un género ni establecer qué características debería tener una obra para ser considerada entrerriana.
“Es un juego de palabras, pero también una indicación, una provocación que nos hacemos a nosotros mismos para seguir nutriendo una búsqueda artística —y política— a través de la cual conectarnos del modo más profundo y genuino con nuestra condición entrerriana”, señala Bendersky.
La búsqueda se acerca a aquello que el grupo llama un “teatro situado”, ligado a las memorias familiares y comunitarias, a las generaciones anteriores y a las particularidades de cada lugar. También supone discutir aquella mirada que durante mucho tiempo asoció las producciones de las provincias casi exclusivamente con lo pintoresco o lo costumbrista.
“Nos interesa desandar ese camino, reaprender a mirar el territorio y experimentar con las ideas que asociamos con una ‘teatralidad entrerriana’”, sostiene.
En estas tres ediciones hubo recorridos por localidades vinculadas con la colonización judía, funciones en doce escuelas agrotécnicas y una residencia dedicada a los procesos migratorios en la que confluyeron teatro, danza y música.
(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1175, del día 22 de octubre de 2026)




