El fiscal Coordinador de la jurisdicción Gualeguay, Nogoyá y Victoria, Gamal Taleb, brindó su posición crítica hacia la decisión de la Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) que ordenó revisar la condena a nueve años de prisión por abuso sexual contra el médico de Gualeguay, José Massad Kablan.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza), Taleb señaló que “la investigación la llevó adelante la fiscal de Gualeguay, (María Delia) Ramírez Carponi, y participó la querella de la víctima,y lo que se discutió inicialmente a lo largo de la investigación y del juicio fue el tema del consentimiento”.
Detalló que la víctima “era una persona que no quería ir al lugar donde fue llevada, no es menor de edad y en el momento del hecho se estaba por recibir de psicóloga, le quedaba una materia que le costó mucho tiempo rendir porque tiene un síndrome de estrés post traumático, el que fue constatado por una excelente profesional de la psicología de Gualeguaychú, Marina Simón, que hizo una brillante explicación en el juicio de porqué era creíble la víctima y las consecuencias y secuelas psicológicas muy duras que tuvo”.
Agregó que “el acusado es médico de profesión, en Gualeguay este caso se debatió profundamente porque salieron otras chicas a contar que habían vivido experiencias similares –no idénticas porque no llegaron a ser con acceso carnal- y muy desagradables para ellas”.
Respecto del hecho, el fiscal mencionó que “la víctima cuenta que una vez que es sacada de Gualeguay y llevada por la ruta a un lugar fuera de la ciudad, durante cinco veces por lo menos le dice a la persona condenada que la lleve a su casa, que no quería irse con él. Se paraliza del miedo, hay que recordar que hacía poco tiempo había sucedido el caso de Micaela García. Una mujer que en cinco oportunidades le dice a la persona que la está raptando que la lleve a su casa y obtiene silencio por respuesta, y ve además que se aleja cada vez más de la ciudad, entra en estado de pánico y comienza a mandar mensajes de texto a su familia con la ubicación en tiempo real, pero esos mensajes no salen por falta de señal”.
“Luego ella cuenta que intentó convencerlo de buena manera de que la lleve a su casa, y cuando llegan a la chacra donde sucedió el abuso le vuelve a pedir que la lleve a su casa e intenta convencerlo de volver, pero al no obtener respuesta se paraliza y no hizo más nada. Como contrapartida, la declaración que dio el imputado es radicalmente opuesta. Dice que en el viaje a la chacra iban charlando, que ella estaba entusiasmada, que habían buena onda entre los dos, es decir que da un escenario de consentimiento”, relató Taleb.
No obstante ello, planteó que “el problema de esta declaración del condenado es que si uno consiente tener una relación sexual, si uno quiere ir a tener una relación sexual a un lugar apartado de la ciudad, no va a estar mandando mensajes con errores tipográficos muy evidentes, al grupo de amigas y de la familia alertando de la situación, con la ubicación, y pidiendo ayuda para que la rescaten”.
En cuanto a los motivos de la Sala Penal para ordenar la revisión de la condena al médico José Massad Kablan, el fiscal explicó que “su defensa material fue que la relación fue consentida, pero sin embargo en algún momento del juicio oral la defensa técnica deslizó que podría haber habido un error al entender el consentimiento, es decir que el varón no alcanza a captar después de cinco no y se da esta vieja idea de que el no de la mujer encubre un sí. Esta idea tan machista y patriarcal, estos estereotipos de que la mujer honesta se defiende hasta lo último y que si está diciendo un no pero no se defiende con fuerza física es que en realidad quiere, retornó de una forma más amable bajo la idea de que quizás se equivocó porque le estaba diciendo que no pero después como ella intentó tratar de convencerlo y persuadirlo de una forma no tan contundente, en realidad podría haber movido a error al autor que la estaba raptando”.
“El Superior Tribunal reconoce que ella fue raptada durante unos 50 minutos y que estaba en ese lugar en contra de su voluntad pero que después como ella trató de convencerlo más amablemente, quizás él interpretó mal que ella quería la relación sexual”, agregó Taleb quien visiblemente indignado afirmó que “hay que tener perspectiva de género, qué mujer que es raptada va a querer una relación sexual; esto no pasa ni en una película, qué mujer que durante 50 minutos está asustada y le dice cinco veces que no a una persona, puede cambiar su opinión y de repente aceptar la relación sexual”.
Al respecto, cuestionó: “En qué cabeza cabe que se puede estar equivocando. Y además hay una inconsistencia teórica muy fuerte, en cuanto a lo que llamamos el dolo que es el conocimiento y la intención de hacer algo, y si se reconoce que el autor del hecho tenía el conocimiento y la intención de raptarla –lo cual está reconocido en el fallo del STJ- cómo es que de repente que esa intención de raptar para abusar sexualmente de una persona se transforman mágicamente en un error sobre lo que sí quería hacer. Es algo que no tiene explicación en el mundo de la vida ni del sentido común, porque a ninguna mujer que está siendo raptada se le cruza por la cabeza pensar que su captor es atractivo y entonces le voy a dar señales de querer tener relaciones sexuales. Eso no existe”.
“Acá no hay que mirar si hay error, hay que mirar quién provocó ese entorno coercitivo y dónde la chica le dio un sí al autor de esto. Además de la inconsistencia teórica, lo grave de esto es que el autor dijo que ella quería, no planteó ninguna duda o error, el propio autor del hecho está diciendo que no hubo error sobre el consentimiento, ella consintió la relación, no está diciendo que se equivocó. No entiendo teóricamente esto, porque se plantea que el hombre quizás se equivocó en su interpretación sobre lo que quería la mujer, pero el propio autor del hecho no habla de un error sino que dice ella quería tener relaciones sexuales”, sentenció.
En este marco, Taleb aseveró: “Me gustaría escuchar opiniones de mujeres sobre esto porque son quienes nos ilustran respecto de la situación subjetiva de una mujer que vive este tipo de situaciones y que han tenido un impacto tan positivo en cambiar conciencia, en cambiar prácticas y decisiones y modos de actuar de la Justicia. Me parece muy bien que los colectivos de mujeres den su opinión porque ayudan a comprender y a que revisemos lo que se está haciendo mal”.
“Siempre he sido muy respetuoso, incluso sin estar de acuerdo muchas veces, en mis apariciones públicas y en mis escritos judiciales y no he recibido a veces el mismo trato en algunos fallos. Pero creo que es momento de que las cuestiones que afectan a nuestra vida sean debatidas públicamente. El juicio por jurados es importante porque la gente participa pero hay un elemento de la democracia que es tan importante, que es la opinión publica activa sobre los temas que nos interesan como comunidad, porque nos permiten definir nuestra auto comprensión como sociedad: en este caso, qué vamos a tolerar como sociedad como consentimiento de una mujer y qué vamos a repudiar como una práctica que violenta a la mujer. Entonces la opinión pública en esto es muy importante y que estas cuestiones salgan de Tribunales y se lo debata en público”.
En cuanto a los pasos futuros, explicó que “ahora tiene que haber una nueva Sala, que seguramente será la de Concordia porque la Sala de Paraná ya intervino, y tiene que pronunciarse y analizar de nuevo si la sentencia del Tribunal de Juicio de Gualeguay es correcta o no. No hay nuevo juicio”. “Lo que dijo el Superior Tribunal es que la Cámara de Casación de Paraná no analizó dos argumentos de la defensa: el tema del rapto y el tema del error en el consentimiento, y dar nuevos fundamentos, que puede confirmar el fallo del STJ, o no”, refirió.
Como conclusión, Taleb destacó que “hay una enorme cantidad de jueces y fiscales que tienen perspectiva de género, van cambiando los tiempos y algunos se adaptan, pero hay otros que se niegan y hay que cambiar la opinión de muchos”.





