Calle Santa Fe está cortada desde octubre (Foto: ANÁLISIS).
(De ANÁLISIS)
La cantidad de calles cortadas por obras que no avanzan en tiempo y forma o están directamente paralizadas en Paraná causan quejas de vecinos y turistas. Cambios en los recorridos de los colectivos, comercios al borde del cierre porque no pasa nadie y la proximidad del inicio del ciclo lectivo añaden preocupación. Desde el municipio se buscan soluciones a contrarreloj y ANÁLISIS repasó la cadena de responsabilidades que llevó a esta situación, donde la falta de financiamiento provincial y nacional fueron determinantes para tal realidad.
Uno de los cortes que más inconvenientes genera es el de las calles San Juan y Salta. Corresponde a una obra cuyo financiamiento es responsabilidad del gobierno provincial, pero hace meses que no se cumplen esas obligaciones.

En Salta se trabaja para habilitar una mano (Foto: ANÁLISIS).
En el último tramo de la gestión anterior, la administración del entonces intendente Adán Bahl debió pagar más de 1.500 millones de pesos de certificados vencidos para evitar la paralización, ya que el gobierno de Gustavo Bordet no enviaba las correspondientes remesas.
Por recientes gestiones de la Municipalidad de Paraná, el gobierno provincial se comprometió a liberar los recursos para la finalización de las obras y se negocia el pago de la deuda con la ciudad.
Según se informó a este medio desde el gobierno local, a calle Nogoyá se pretende terminarla con una inversión municipal que permita completar el bacheo para que se pueda circular bien. Y en calle Salta la empresa está en plena tarea y se trabaja para habilitar una mano.
Otra situación que complica es la de las calles que rodean a Casa de Gobierno. Se trata de una obra también financiada por el gobierno provincial que comenzó luego de las elecciones, cuando tanto Bahl como Bordet sabían que venía otro gobierno de distinto signo político y no tenían la seguridad de que estuvieran disponibles los recursos para asegurar la continuidad.

Se espera habilitar calle Córdoba antes del inicio escolar (Foto: ANÁLISIS).
“Las calles se cortaron el 24 de octubre, a horas de la derrota electoral. No es responsable encarar en una coyuntura semejante una obra de tal envergadura que, incluso, luego se decidió ampliar. Está sucediendo lo previsible y una parte de la obra está prácticamente paralizada con las consecuencias negativas que eso genera”, se indicó a ANÁLISIS desde las áreas involucradas del municipio.
La gestión de Frigerio no envió más fondos y el gobierno de Rosario Romero está buscando algún tipo de solución con recursos municipales, explorando distintas alternativas. De poder avanzar, se espera que calle Córdoba pueda estar habilitada antes de que empiecen las clases.
Calle Santa Fe presenta un panorama más complejo y va a demandar una inversión muy grande a la ciudad. Actualmente se negocia con las empresas para diferir los plazos de los certificados correspondientes.
Desde el sector de Bahl argumentan que había financiamiento de la provincia y de la Nación y que por eso se comenzaron las distintas obras. Desde el gobierno local cuestionan que, ante el panorama político, no era responsable seguir abriendo frentes de obra cuando no había definiciones ni se podía asegurar el financiamiento.

El gobierno provincial decidió continuar la obra de calle Salta (Foto: ANÁLISIS).
La esperanza de poder recuperar el tránsito normal está puesta en las gestiones que pueda hacer el municipio y en la voluntad del gobierno provincial de adoptar con el resto de las obras inconclusas el mismo criterio que para la de Salta y Nogoyá y decida continuarlas.





