"Tenemos que esperar tres meses a que Lacalle conforme su nuevo gobierno, que estará integrado por representantes de cinco partidos políticos, lo cual también es inédito en la historia del país y hay mucha incertidumbre por cómo puede funcionar ese nuevo gobierno tan disperso y tan diferente", analizó Werner.
El periodista del sitio Sudestada de Uruguay, Fabián Werner, describió un detallado panorama de la realidad política de su país, tras la segunda vuelta electoral del pasado domingo que no definió todavía un nuevo presidente, debido a la mínima diferencia obtenida por los dos principales candidatos.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza), Werner aclaró que “oficialmente Lacalle Pou todavía no fue proclamado porque la ventaja es muy pequeña y hay un número de votos observados, que se cuentan a partir de esta mañana, y como la diferencia es menor a estos votos que recién se empiezan a contar, formalmente no se puede dar un ganador”. De todos modos, consideró que “es probable que la tendencia sea similar a la tendencia general, por lo tanto es muy difícil que Martínez pueda descontar esos votos”.
Puntualizó que “el 1,45% de votos observados son algo así como 40.000 votos, y la diferencia es de 28.666 escaños, con lo cual Martínez debería tener prácticamente el 80 o 90% de los votos observados para descontar esa diferencia” y como comparación, recordó que “en la primera vuelta el Frente Amplio obtuvo el 27% de esos votos observados, con lo cual ahora es difícil que pueda descontar”.
Ante esto, definió que “Uruguay está en el inicio de una curiosa transición porque el presidente Tabaré Vázquez tenía previsto recibir el lunes al presidente electo pero no lo pudo hacer porque no hay una proclamación formal y por lo tanto no se ha iniciado el proceso natural de traspaso de mando”.
En cuanto a la transición, mencionó que “la última etapa de la elección fue bastante dura, hubo un intercambio de acusaciones bastante serio, especialmente entre los dos candidatos con una cuestión muy personal y muy sorprendente también porque hasta poco tiempo antes ambos decían que tenían una buena relación”.
Describió que “hubo algunos incidentes que en este momento se analiza si fueron los que modificaron el panorama a último momento que tienen que ver con la dictadura. Hubo militares anónimos pero reivindicando la dictadura que amenazaron personas, hubo un video de Guido Manini Ríos uno de los candidatos presidenciales que fue Comandante en Jefe del Ejército llamando a los soldados a no votar al Frente Amplio. El ambiente estuvo un poco raro en los días previos y eso enrarece también el clima posterior a la elección”.
Ante ello, definió: “Espero que en la transición el tono baje, porque de otro modo será imposible tener una transición normal. El presidente Vázquez ya llamó a Lacalle y si bien no lo felicitó todavía por la victoria, hubo un primer contacto que Lacalle agradeció y por ese lado da la impresión de que la tensión empezó a bajar. Ante esto, lo que podemos esperar de aquí al 1 de marzo cuando asuma el nuevo gobierno, tengamos una transición más parecida a la que hemos tenido normalmente en el Uruguay”.
En cuanto a la extensión del periodo de transición, Werner comentó que “desde la reforma constitucional de 1967 se instauró ese periodo de transición, enorme para mi gusto, y tendremos que esperar tres meses a que Lacalle conforme su nuevo gobierno, que estará integrado por representantes de cinco partidos políticos, lo cual también es inédito en la historia del país y hay mucha incertidumbre por cómo puede funcionar ese nuevo gobierno tan disperso y tan diferente porque tenemos partidos que pueden catalogarse de centro izquierda o de centro como el Partido Independiente y en el otro extremo tenemos a partidos militaristas como Cabildo Abierto, y hay que zurcir una amplia gama de intereses y de posturas ante lo que fue el gobierno del Frente Amplio en estos 15 años”.
Puntualmente sobre la postura del nuevo gobierno frente al gobierno que se va, explicó que “hubo posicionamientos complicados, preocupantes en temas de derechos humanos, en temas vinculados con la dictadura planteando que pasó hace muchos años y no hay que seguir hablando del tema, pero también en cuestiones de derechos humanos actuales como la ley del aborto; la ley de matrimonio igualitario; la ley integral para personas trans, una serie de leyes que el Frente Amplio fue impulsando durante su gobierno y que ahora esta gente está planteando no aplicar totalmente o directamente derogarlas”.
En este contexto, afirmó que “habrá una tensión importante porque hay una apropiación de la sociedad respecto de estas leyes y sospecho que puede haber algun tipo de protesta o reivindicación de que esas leyes no se cambien y pueden surgir tensiones”.
En cuanto a la futura gestión y la oposición, analizó que “durante toda la campaña el Frente Amplio reivindicó sus años de gobierno y por otro lado un bloque opositor que básicamente se enfocó en atacar lo que fue el gobierno del Frente Amplio y en muchos aspectos volver para atrás muchas reformas y ese relato no pudo ser revertido por el Frente Amplio, salvo en la última etapa de la campaña, y eso implicó que hoy tenemos un país dividido en dos mitades enfrentadas, que pueda asemejarse bastante en lo que se vivió en Argentina en el periodo reciente”.
“Pero además ahora vamos a tener un Parlamento integrado en un 60-40 que no tendrá dialogo entre sí y eso plantea un panorama complicado y un desafío para el Frente Amplio para ver cómo se para desde la oposición, con un gobierno en el que no tendrá ninguna posibilidad de incidir sobre la política pública. Es un panorama incierto y extraño para el Uruguay”, acotó.
Apuntó asimismo que “en los grandes temas no hay ningún punto de contacto entre ambos sectores” y como ejemplo mencionó que “en economía, hay un gobierno electo que plantea que el país está en crisis, que es necesario recortar el gasto, que hay que reducir el peso del Estado y que el Frente Amplio estimuló el clientelismo, y del otro lado tenés un Frente Amplio que plantea que venimos de 16 años de crecimiento económico –lo cual es cierto-, con un índice de inflación y desempleo menores a los de buena parte de América Latina, reconociendo un estancamiento de la economía pero sin estar en crisis”.
“La gran pregunta es cómo se van a procesar estas discusiones, teniendo en cuenta un detalle adicional: que para la gran parte de las leyes para las que el gobierno propone reformas, es posible que se requieran los votos del Frente Amplio porque se necesitan mayorías especiales. Habrá que ver si prospera un diálogo político que nos quite el estancamiento o vamos a un panorama de lucha política más directa y más incierta”, reflexionó.
Consultado por la posible relación entre Lacalle Pou y el presidente electo argentino, Alberto Fernández, el periodista sostuvo que “se lo preguntaron varias veces a Lacalle porque en varias oportunidades había reivindicado la gestión de Mauricio Macri, en el sentido de que consideraba que Uruguay debía ir en esa línea”. “Consultado en las últimas semanas sobre el tema, tras la elección argentina, Lacalle sostuvo que de ser presidente tendrá que dialogar con todos los presidentes y que tendrá una relación fraterna como Uruguay y Argentina han tenido históricamente; plantea lo mismo con Brasil y habrá que ver en los primeros tiempos cómo se da el vínculo entre Fernández y el Frente Amplio como oposición”.
“Alberto Fernández estuvo en Uruguay hace pocos días y se reunió con Daniel Martínez y Tabaré Vázquez pero no con Lacalle Pou. Previsiblemente cuando Lacalle asuma, imagino que pretenderá que Alberto Fernández asista a su asunción pero ya se confirmó que estará (Jair) Bolsonaro con lo cual el panorama regional para Lacalle puede ser un poco complicado. En principio imagino que será una relación normal, Lacalle irá aprendiendo con el paso del tiempo, es un político relativamente joven, tiene 46 años, ha sido legislador durante toda su carrera es decir que nunca ocupó cargos ejecutivos, y tendrá un aprendizaje en sus primeros tiempos porque tendrá que remontar 15 años de gobierno del Frente Amplio donde hubo una impronta de mucho contacto con la gente, de llevar el gobierno a los barrios del interior del país y tendrá que cultivar una relación tanto en lo local como en lo internacional”, concluyó.





