Cayeron los bonos y creció el Riesgo País tras el reperfilamiento del Bono Dual. (Foto: Reuters)
El anuncio del reperfilamiento hasta el 30 de septiembre del pago de capital del Bono Dual (AF20), que vencía este jueves, asestó otro golpe a la operatoria bursátil. Este título, que sí devengará intereses, al igual que los bonos en dólares, cayó 30,8% en el mercado secundario.
Este martes, el Riesgo País de Argentina volvió a trepar 6,1%, muy cerca de los 2.000 puntos básicos, en una rueda con una amplia volatilidad, después de declararse desierta la licitación de bonos del Tesoro este lunes.
El éxito de la colocación de deuda pública era evaluado como imprescindible para poder cumplir sin zozobra con el pago de vencimientos del Bono Dual por un monto cercano a los $100.000 millones. La fallida licitación fue el prólogo del nuevo capítulo en la zaga de la deuda soberana: el reperfilamiento del vencimiento del AF20 en pesos.
El fracaso en la licitación de Letras del Tesoro el lunes, en la que el Ministerio de Economía buscaba obtener unos $90.000 millones para afrontar el vencimiento del Bono Dual AF20, más el infructuoso canje del título la semana pasada, llevaron a la cartera que conduce Martín Guzmán a tomar una drástica decisión: la de reperfilar hasta el 30 de septiembre el vencimiento del título que debía pagarse este jueves, consignó Infobae.
No obstante, se cumplirá con el pago de los intereses a todos los acreedores, así como se pagará por completo el vencimiento de capital e intereses para minoristas con tenencias inferiores a u$s20 mil.
Este martes, los bonos en dólares de referencia de Argentina registraban una pérdida promedio de 4% en sus cotizaciones en dólares.
Los activos domésticos acusaron además una mayor aversión al riesgo luego de que el gobierno declarara desierta una licitación de tres bonos lo que derivó en la postergación del pago de capital del Bono Dual que vencía esta semana.
“El gobierno quiso emitir deuda a una tasa de interés inferior a la que inversores estaban dispuestos a aceptar. Este episodio infructuoso no es una buena señal frente a las charlas con el FMI y el proceso de reestructuración”, dijo a Reuters Gabriel Zelpo, director de la consultora económica local Seido.
La cartera que conduce Martín Guzmán había anunciado el viernes la licitación de bonos ajustables por inflación más un 1% a un precio mínimo de $980,67 por cada 1.000 de valor nominal y títulos ajustables por la tasa Badlar más 100 puntos básicos a un precio mínimo de $991,03 por cada 1.000 de valor nominal. También ofreció bonos que están vinculados al dólar con un interés del 4% a un precio mínimo de u$s1.000,88 por cada u$s1.000 de valor nominal.
El índice bursátil S&P Merval de ByMA (Bolsas y Mercados Argentinos) cayó 3%, a 39.824 puntos, en una plaza con poco volumen dado el desinterés inversor. También los ADR de compañías argentinas que se negocian en Wall Street registraron una caída promedio próxima al 3% en dólares en esta rueda.
“El quid de la cuestión es lo que la Argentina necesita para recuperar el crédito de modo sostenido, y esto tiene que ver menos con la reestructuración y mucho más con el tipo de políticas económicas que se adopten para salir de una estanflación de nueve años y recurrentes desequilibrios fiscales”, definió Jorge Vasconcelos, economista del IERAL de la Fundación Mediterránea.
El gobierno del presidente Alberto Fernández mantendrá conversaciones decisivas esta semana con el FMI con la esperanza de convencer al organismo internacional de que apruebe cambios al plan por el que otorgó a Argentina créditos por u$s 44.000 millones a partir de 2018.
La semana pasada la provincia de Buenos Aires, el distrito con mayores recursos de Argentina, no logró un acuerdo para postergar el pago de su bono 2021 y afrontó su vencimiento con fondos propios, en un caso muy seguido por acreedores de la tercera economía de América Latina.
La adversidad que afronta la administración del Frente de Todos para regularizar los pagos de la deuda soberana, tanto en pesos como en dólares, se da a días del arribo al país de una misión del FMI para avanzar en las negociaciones con el organismo. También fue el propio gobierno el que estableció el plazo del mes de marzo como límite para llegar a un acuerdo con los acreedores de los bonos en dólares.





