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Es un error sobreactuar el reclamo de institucionalidad

Congreso

Por Ramiro Pereira (*)

Por estos días asistimos a un planteo político que juzgo inadecuado para estos tiempos: la exigencia en muy alto tono para que sesione el Congreso, y en particular, la negativa a sesionar on line como se propone desde la coalición oficialista, de mayoría kirchnerista.

Preciso un poco: el Congreso debiera funcionar y tampoco es -a mi juicio- del todo acertada la decisión del oficialismo de sesionar on line... pero, ¿tanta virulencia desde la oposición por el asunto? Ante todo, quisiera recordar que desde Cambiemos, hace unos años, se planteó el voto electrónico, al cual nos opusimos por considerarlo del todo riesgoso para la democracia. El asunto aquí, pareciera, es bien distinto, porque estamos hablando de cuerpos colegiados de 257 y 72 miembros... no de millones de votantes.

La cuestión de cómo reunir el Congreso debiera consensuarse. Pero en todo caso, desde Juntos por el Cambio se está haciendo una puesta en escena que no está a tono con la gravedad de lo que acontece en el país de los argentinos.

Tal es la “Travesía por la democracia”, fantasía institucionalista que se aleja de las reales necesidades de estos tiempos, de emergencia sanitaria y colapso económico. Por cierto que estos tiempos exigen instituciones y democracia, pero hay una sobreactuación que no toma en cuenta la real dimensión de esos conceptos.

Las instituciones para ser defendidas, deben ser trabajadas. Tanto a nivel nacional como en el orden provincial hay un sinfín de herramientas institucionales que pueden y deben ser utilizadas -en el momento oportuno- y que están tonificadas por un hecho importante y beneficioso para el país: hoy hay dos coaliciones que se equilibran: el Frente de Todos y Juntos por el Cambio.

Se debe pues desistir de utilizar de modo permanente el discurso de defensa de la democracia, como si no hubiera otra cosa que decir, y trabajar desde las instituciones para controlar efectivamente al gobierno y en aportar de soluciones para el difícil momento.

(*) Abogado, dirigente UCR.

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