Luego de la sentencia de la Cámara Nacional de Casación Penal que confirmó las condenas en las causas Narcoavioneta y Narcomunicipio, los fiscales del juicio José Ignacio Candioti y Leandro Ardoy valoraron el respaldo que significó al trabajo realizado y analizado en distintas instancias en Paraná. En una entrevista con Cuestión de Fondo (Canal 9 Litoral) aseguraron que les da fuerzas para continuar con las causas que siguen y además que significa un claro mensaje sobre los límites que establece el derecho penal a los acuerdos políticos.
“La verdad que la resolución nos dejó absolutamente conformes, tenemos que recordar que los impugnantes, las defensas que interpusieron los recursos cuestionando la sentencia, fueron múltiples, 14 o 15 de los condenados, quejándose, tildando la sentencia de arbitraria, pobre, de valoración sesgada, y en respuesta a esos diversos planteos la Cámara de Casación de la Sala IV con un voto contundente, el primero de (Gustavo) Hornos, después seguido por (Mariano) Borinsky y el restante de (Javier) Carbajo, rechazó todos los recursos, la verdad que fue una resolución muy contundente. No sólo deja firme las condenas sino que toca diversos aspectos de la sentencia, porque los cuestionamientos no era solamente a las condenas sino también, por ejemplo, la aplicación del agravante de la intervención plural de tres o más personas que eso hace que la pena deba ser mayor porque quiere decir que hay un actuar coordinado y plural en los intervinientes en pos de la comisión del ilícito. O también atacaban la calificación legal, como al defesa de Miguel Titi Celis decía que no correspondía como organizador sino una figura más benigna, y también la Casación no solamente dice Celis es responsable sino que esa responsabilidad recae sobre la figura legal que el Tribunal había seleccionado al momento de dictar la condena, la verdad que es muy importante desde ese punto de vista”, destacó Candioti.
Ardoy agregó: “La verdad que nos genera una sensación de mucha satisfacción, de que en realidad lo que hizo la Cámara de Casación fue confirmar una sentencia que había plasmado una idea de justicia, que era la que nosotros habíamos sostenido desde el inicio. Pero además lo interesante es que rebate todos y cada uno de los distintos argumentos que fueron expuestos por las defensas. Es decir las defensas no solamente hicieron hincapié en l calificación legal o algunas cuestiones de valoración de prueba, sino que también numerosos planteos de nulidad, y la Cámara de Casación se encargó de descalificar uno por uno esos planteos. Esto tenía que ver con ciertas declaraciones prestadas en calidad de arrepentidos, con planteos relativos a los procedimientos concretos o a los allanamientos, o algunas actas sobre las que después se siguieron realizando actuaciones judiciales, y la Cámara se encargó de desestimar cada uno de esos planeos de manera muy contundente. Lo que hizo fue confirmar la hipótesis que habíamos sostenido al momento de realizar los alegatos”.
Sobre la gravedad institucional que tuvo el caso Candioti aseguró: “Nosotros considerábamos que justamente la gravedad del caso tenía que ver con que había funcionarios públicos involucrados en hechos tan graves de narcotráfico, los cuales en vez de combatirlos ayudaban a propagarlos, entonces la verdad era de una gravedad inusitada. Eso fue planteado por nosotros y también el juez federal al momento de dictar el procesamiento hizo hincapié sobre este tópico. La Cámara Federal de Paraná en una resolución que ratificó el procesamiento, también los tres por unanimidad, establecieron que había probabilidad en cuanto a la ocurrencia del delito, y después finalmente el Tribunal Oral con la sentencia, tanto la doctora Carnero, como López Arango y la doctora Berros también hicieron hincapié en esta cuestión, inclusive al momento de valorar la pena, la calidad de funcionarios públicos, y cómo habían infringido su deber de probidad. Y ahora finalmente la Casación se explaya sobre este tema, es más, hace un análisis diciendo que justamente van a ser analizados todos los recursos teniendo en cuenta esta idea rectora de que la Argentina está comprometida internacionalmente a combatir el narcotráfico y sobre ese plasma va a analizar las actuaciones, y luego vuelve sobre el tema y a decir lo grave que esto significó y ahí pondera la actuación de la justicia, dice que el Tribunal ha valorado la prueba de manera racionable, y habla fundamentalmente del análisis de la prueba de manera conglobante ¿Qué significa esto? Que no es que había uno, dos o tres indicios del delito. Era un conjunto de pruebas. Y en eso la Casación comienza a desmenuzarlas”.
En cuanto a las críticas planteadas por los defensores a la sentencia y en particular a pruebas y testimonios, Ardoy refirió: “La Cámara de Casación avaló la investigación y desestimó los planteos de la defensa, porque las críticas de los defensores se centraron más que nada en el testimonio en sí, y en alguna cuestión relativa a la incorporación en carácter de arrepentido de ese testimonio, tanto el de Lemos como de otros ciudadanos condenados. Las confesiones que tienen lugar en un proceso no valen en sí mismas sino si son respaldadas por otra prueba, y en este caso lo que había era una confesión por parte, fundamentalmente, de Lemos, pero que esa confesión tenía respaldo y era corroborada por un montón de prueba, testimoniales, periciales, informativas, documentales. Es más, incluso del cuaderno lo que dicen es que lo que estaba haciendo era plasmar la contabilidad de lo que era una organización dedicada al narcotráfico a gran escala. Simplemente era una suerte de asientos contables rudimentarios de algo que funcionaba en forma organizada. En ese sentido no es que había solamente una declaración, había un conjunto de prueba en la cual una más era esa confesión”.
“El fallo a la sociedad le sirve de mucho porque justamente no deja impune estos graves hechos, que no solamente tienen que ver con funcionarios públicos que también quiero poner de resalto, también la cuestión previa, que había una avioneta con más de 300 kilos de sustancia estupefaciente en un actuar organizado, programado, con una habitualidad previa, esto también es bueno para la sociedad que no haya quedado impune. Desde el punto de vista nuestro, lo que nos da la tranquilidad o el beneplácito de que cuando preparamos la causa, los meses de audiencias que fueron bastante complicadas porque había abogados conocidos, defensores que hacían planteos permanentes, implicó el día a día del juicio estar muy atentos y con todas las antenas paradas, y después al preparar el alegato, evaluar la prueba de manera que nos parecía que se había parecido. Primero el Tribunal compartió la postura de la Fiscalía mayormente al condenar a las personas, y luego al confirmar Casación, eso nos da tranquilidad y fuerzas para seguir tratando en este camino de tratar de hacer justicia, después en el camino todos nos equivocamos, tenemos errores, pero en este devenir de los juicios que son constantes, ya el año que viene a partir de los primeros días de febrero empieza un debate por trata con fines de explotación sexual, esto nos da fuerzas para continuar”, agregó Candioti.
Acerca del mensaje que deja la sentencia para la dirigencia política y para los municipios, Ardoy dijo: “Creo que los mensajes no son solamente para el Estado Municipal sino también para la ciudadanía, hay límites. Nosotros lo dijimos en el alegato cuando hablamos del acuerdo espurio, que Casación retoma, en dos etapas, que parte de la transacción era que el Estado retroceda. Es decir, el retroceso del Estado lo que permitía era el avance de esta organización a gran escala. Entonces lo que hay es un mensaje que el Estado no puede retroceder, no puede ceder a determinadas apetencia, que tiene en algún momento que poner límites. Que los acuerdos políticos son viables, se pueden hacer quienes están en la función pública todo lo que quieran, pero ese límite no puede traspasar la frontera establecida por la Ley penal. El mensaje es claro, por parte en este caso de la Justicia Federal, el compromiso que se va a responder con las herramientas que brinda el estado de derecho. Se los va a investigar, se los va a juzgar y eventualmente condenar”.
Por último, Candioti concluyó: “Lo que nosotros podemos decir es que es de esperar que estos hechos no se vuelvan a repetir porque han causado mucho daño, y eso del daño fue puesto de manifiesto por varios testigos, inclusive militantes del partido del exintendente, que militaban de muy buena manera y con muy buenos sentimientos y que no querían que estos hechos se repitan. Inclusive empleados municipales como la testigo que casi llorando en el juicio dijo ‘yo hago esta declaración por mis hijos, porque me daba pena ver lo que sucedía en el municipio’. Y en eso el derecho penal tiene su función preventiva, la pena sirve para esa función, y esperemos que así se dé”.





