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Un plan para un atropello serial

Por Luis María Serroels (*)

Por estos días de una lenta efervescencia por la campaña electoral y la agotadora lucha contra los estragos de la pandemia en donde oficialismo y oposición se descargan con un rosario de ataques y contraataques, aún siguen siendo muchos los desalentados, falto de realismo e ignorancia sobre el riesgo de que algún facón aguarde debajo de un poncho artero.

Sin embargo, se debe advertir que las PASO están llamadas a torcer la historia en la medida en que se esté proyectando desde la Casa Rosada a capa y espada no sólo mantener el caudal de escaños del 2019, sino que además se logre incrementar el bloque hasta permitir el valioso y salvador quórum que, entre otras cosas, manejará a los jueces cuando no obedezcan a la hora de salvar corruptos.

El comicio final tras las PASO, se enfrentará quizás con un galimatías peligroso. Los  vetos y denuncias con gusto a fracaso estruendoso, podrían adquirir un pésimo protagonismo. Una jugarreta con sabor a trampa sería el expediente desesperado con vías a sacarse de encima a los magistrados más peligrosos, a la hora de abrirle las puertas a los viciosos crónicos. 

De allí que de un lado o del otro se tengan motivos ya sea para enfrentar un sismo letal o salvaguardar a una justicia libre a la hora de juzgar con los códigos en la mano.

La guerra de las encuestas aún se posa bamboleante frente al que sufraga, pero precisamente se agudiza el viejo recurso de actos oficialistas en forma de donaciones e inauguraciones cuidadosamente preparadas ad hoc. Añeja costumbre de todos los gobernantes de turno. Nadie puede arrojar la primera piedra.

El cuarto oscuro es el punto donde el ciudadano termina de ejercer su derecho a la elección, consagrando una decisión que él y únicamente él determina.

¿Cuántos ciudadanos habilitados para ejercer este paso soberano, están cobijados por maniobras muy bien urdidas para esquivarle a las causas judiciales?

¿Cuántas cuestiones han dado cuenta en la Justicia Federal (Comodoro Py) y que a pesar de ello se ríen de las leyes? ¿Cómo reaccionan los ciudadanos probos al saber que el kirchnerismo aguarda los pasos adecuados para archivar estas causas?

Un informe periodístico del medio PERFIL, dio cuenta oportunamente en la Sección Justicia y Gobierno, que Cristina Fernández y su gabinete registraban en la base de datos de los Tribunales Federales una acumulación de 745 denuncias contra los ministros y funcionarios más importantes. Refieren a causas de corrupción, incluyendo principalmente a la actual Vicepresidenta de la Nación.

La nómina es larga y se menciona a ella como la cabeza con 298 denuncias, nombrándose a otros no menos relevantes como Julio De Vido con 90 causas y el entonces vicepresidente Amado Boudou con 85 (éste último hoy se aloja en una mansión suntuosa mediante increíbles maniobras).   

De Vido abandonó el presidio tras un par de años de encierro, para trasladarse a su domicilio con sus correspondientes tobilleras (allí habita con su familia en una chacra que más de uno querría tener). El ex ministro fue protagonista del caso de los famosos “cuadernos de las coimas”. Ciertos “ilustres” del kirchnerismo acarrean graves desvíos que sueñan borrar atacando a la justicia.

De allí que las autoridades actuales preparan el escenario para una purga feroz de jueces y fiscales que les allanen el terreno para atropellar contra magistrados anti corrupción.

El sufragante de hoy se debe estar preguntando dónde se archivaron los postulados que otrora nos hacían enorgullecer.

Los proyectos de que se habla en tiempos de elecciones, son sólo eso. Pero encarar un plan destinado a cohonestar los ataques contra el Poder Judicial suponen hechos de altísima gravedad.

Corolario inexcusable ante la figura del más grande que nos legó la Patria: “La conciencia es el mejor juez que tiene un hombre de bien. Mi mejor amigo es el que enmienda mis errores o reprueba mis desaciertos. Mis necesidades están suficientemente atendidas con la mitad del sueldo que gozo”. (José de San Martín). Palabras selladas para la eternidad por nuestro Libertador.

(*) Especial para ANALISIS

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