Por Sonia Velázquez (*)
Duele despedirte querido amigo Héctor Zaragoza en este mes de marzo, aún en contexto de Pandemia.
Quienes tuvimos la oportunidad de conocerte y de compartir casi 30 años, nos quedamos con tu recorrido histórico en tu vida sindical, social, política y laboral, a la cual, en cada ámbito le aportaste tus atributos de contracción al trabajo, honestidad intelectual, vehemencia, coherencia, humildad, solidaridad y tantos otros valores que no terminaría de describir.
Esos mismos valores que quizás cobran más sentido en la actualidad frente a una crisis dirigencial, los cuales, deberían llevarse quizás como parte constitutiva de una forma de vida y también como una posibilidad para seguir ejerciendo liderazgo y conducción.
Nos dejaste muy pronto, sin despedirte y sin mucho homenaje, te fuiste en forma silenciosa, de la misma forma en la que ayudabas al prójimo sin decir a quién. Seguro nos dirías que ya cumpliste tu misión en la vida terrenal y te estabas preparando para alguna misión celestial.
No hay palabras para tu desaparición física.
Gracias por ser un faro para muchos de nosotr#s, Gracias por tu amistad, por tus consejos y por tu generosidad.
Mi acompañamiento por siempre a tu querida familia, esa que querías tanto.
Vuela alto querido compañero! Hasta la victoria, siempre.
La pucha que se te va a extrañar!!.
(*) Ex delegada de ATE. Actual ministra de Salud de Entre Ríos





