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A la profesora de Historia

Por Oliva Taleb

Para la profesora de HISTORIA de la Escuela del Centenario de Paraná… Hoy por la mañana leí la noticia sobre la docente paranaense, sin más identificación que su lugar de trabajo, la escuela pública del Centenario, su asignatura -Historia- y el tema a desarrollar, investigar, por (no con) el alumnado en el marco de la semana de la memoria, ¡citando como material de apoyo un video de TIK TOK! Otrora un juez recurrió a wikipedia para su sentencia... Ambas, malas, lamentables, vergonzosas e indignas decisiones.

Lamento profundamente no saber su nombre. Yo formo parte de esa generación que firma, con nombre y apellido lo que piensa y siente. Que fue capaz de sentarse frente a sus torturadores para reconocerles la voz, después de la desgracia. Que grita y enmudece por el NUNCA MÁS porque sabe de lo que han sido capaces de hacer. Que frente a las fosas comunes llora sin saber por quien

llora, y rogando que alguien recupere su nombre. Soy parte de esa generación que jamás pensó que desde el cielo, indefensos encontrarían sus tumbas en el mar y en los ríos.

Celebraría que me dijeran que se trata de una noticia falsa. Si así lo fuera me hubiera ahorrado la angustia que produce no poder modificar la realidad. No estaría compartiendo la perdurable, triste decepción, de comprobar que el paso del tiempo no realiza milagros, individuales y mucho menos colectivos.

Permítame decirle que se ha equivocado ud. Por ignorancia, o por elección. Por una, u otra, por ambas: IMPERDONABLE.

El 24 de marzo se debe hablar de TERRORISMO DE ESTADO. De los victimarios responsables, no de sus víctimas. Su formación académica debiera acercar a los jóvenes un pasado histórico sangriento, sectores golpistas que no dudaron en levantarse en armas contra la democracia desde 1930. Que instalaron el terror en los bombardeos a civiles, anónimos, indefensos, hombres y mujeres, en Plaza de Mayo en el ́55,y como así tampoco, dudaron en llevar adelante los fusilamientos en León Suárez a militares y civiles, y en 1972, la masacre de TRELEW. Semejante crueldad institucional, desembocaría inevitablemente en la máxima expresión del terror en 1976.

La normativa vigente para la educación PÚBLICA, de la cual ud. es parte, no refiere, hablar sobre las víctimas. Por lo tanto le ruego SE ABSTENGA de hacerlo impunemente sobre ellas. Cumpla con su deber y hable de lo que fueron capaces de hacer desde el PODER con sus víctimas. Si sus convicciones se lo impiden, si no es capaz de ampliar su horizonte intelectual, si es consciente de todo esto, y no puede dar ese humilde paso, le digo con absoluta sinceridad, ocupar lugares para los que no se está capacitado moral e intelectualmente, no es garantía para alcanzar los preceptos, necesarios, profundamente anhelados, para la educación actual.

Comparto con ud parcialmente, las palabras que una de nuestros hijos publicara:...

“No debe decirle a sus alumnos que los jóvenes de entonces éramos idealistas.

Tampoco alabar los motivos de lucha por las que murieron.

Para un futuro luminoso (que también la incluya) bastará con transmitirles que:

- detener, torturar, desaparecer, es aberrante.

- ningún niño merece que le roben su identidad.

- el terror de Estado ha sumido SIEMPRE, en todas épocas y latitudes en la

oscuridad más cruel y más profunda a la humanidad toda...”

Por todo esto...

¡NUNCA MÁS!

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