Por Luis María Serroels (*)
Por estos días –precisamente el lunes 9 de mayo último-, se cumplieron 55 años en que el enorme cardiocirujano argentino René Favaloro revolucionó a la ciencia mundial en el terreno de la cirugía cardiovascular, al alumbrar una técnica denominada Bypass aortocoronario.
Se trató nada menos que de cambiar la historia de la enfermedad coronaria, una técnica considerada entre “los 400 inventos más importantes de la historia de la humanidad”. De hecho que se comenzó a cambiar al problema coronario mejorando la vida de los pacientes que enfrentaban esta patología. Una verdadera revolución en el terreno de la cirugía cardiovascular.
Significó salvar incontables vidas alcanzadas por tal enfermedad. Este dato daba cuenta de los pacientes que se morían.
¡Cómo no sentirse orgullosa la medicina argentina! El creador de esta técnica revolucionaria no demoró en ponerla a disposición del mundo médico. Y se celebró alborozadamente.
La medicina conoció la cirugía de bypass coronario que “disminuyó la muerte y mejoró la expectativa y calidad de vida de los pacientes”.
La sociedad mundial jamás habrá de olvidar tan enorme aporte a la vida, sin dejar de lado, lo ya expresado, que Favaloro no vaciló en poner a disposición su técnica para que todos los cirujanos del mundo la usaran. El humanismo de este argentino fue tan enorme como su generosidad.
Este periodista, ante su muerte voluntaria que sacudió a todo el mundo, trae algunos párrafos publicados por él en fecha 29 de julio de 2004, bajo el título “Lo flaca que suele ser la memoria popular”.
“Una extraña forma de dejar su mensaje y de expresar sus quejas convertidas en alternativa trágica, se le ocurrió el sábado 29 de julio de 2000 al cirujano René Favaloro”.
Agobiado por las penurias económicas, por la falta de respuestas positivas para su obra científica, por el desaliento creciente ante el silencio de algunos y el autismo de otros, marchó voluntariamente hacia la muerte llenando de estupor a millones de personas que, en todo el planeta, continuamos sintiendo hoy esta pérdida como algo íntimamente propio. Nuestro médico pampeano que supo encumbrarse en la comunidad científica internacional por su capacidad, abnegación y entrega, decidió montarse en una nube blanca y se fue a poblar nuevos cielos con los bolsillos vacíos de dinero porque no lo acumuló, pero abarrotados por todo lo que supo dar.
“Una medicina sin humanismo médico, no merece ser ejercida”, fue una de sus frases más contundentes . Constituyó un verdadero arquetipo que se instaló para siempre como referente obligado y forjador de muchos hábiles cirujanos a los que supo transferir con generosidad sus conocimientos.
Creador de ese revolucionario sistema que llamó “by-pass” fue y sigue siendo considerado héroe mundial de la medicina. Por eso su muerte enlutó a toda la comunidad científica internacional.
El 9 de mayo de 1967, una mujer de 51 años era operada por el emblemático cardiólogo argentino René Favaloro por primera vez en la historia mediante una técnica que revolucionó la cirugía cardiovascular: se trató del bypass aortocoronario, tal como lo hemos recordado.
Tal hecho sigue asombrando al mundo entero, significando la aplicación de una técnica que mejoró la calidad de vida de los pacientes y generando un impacto inconmensurable.
Fue un médico argentino llamado René Favaloro quien marcó un antes y un después a la hora de salvar infinidad de vidas de todo el mundo.
Regresó a la Argentina en 1971 y cuatro años después creó la Fundación Favaloro. Ya se habían hecho más de 13.000 cirugías cardiovasculares, de las cuales el 30% fueron bypass.
Imposible dejar de mencionar sus Diez Reglas de Oro.
1-HONESTIDAD. No hay proyecto posible si dejamos de ser honrados. El culto a la verdad es prioritario.
2-Defender la LIBERTAD como condición esencial para el desarrollo del hombre.
3- Luchar por la consolidación de la DEMOCRACIA PARTICIPATIVA con una mayor equidad distributiva.
4- LA JUSTICIA SOCIAL es uno de los principios éticos capitales.
5- debemos ser SOLIDARIOS.
6- Debemos ser RESPONSABLES. A nuestra responsabilidad individual se agregan nuestra responsabilidad familiar y colectiva. Basta de escapismos. Todos necesitamos estar comprometidos.
7- Nuestras vidas deben dedicarse principalmente a luchar por la DIGNIDAD del hombre.
8- Pretendemos una VIDA MEJOR aquí en la tierra.
9- Debemos bregar por la UNIDAD LATINOAMERICANA.
10- Nada se consigue sin ESFUERZO. Hay que trabajar con fe y esperanza todos los días.,
(*) Especial para ANALISIS





