Las cloacas a cielo abierto son parte del ecosistema del barrio Capibá desde su formación. Allá por 2016, ANÁLISIS relató como por esas canaletas que corren hacia abajo y al corazón del barrio recibía los restos cloacales de las casas que están frente a Avenida Zanni. Hoy a 6 años de aquello, la problemática sigue siendo la misma.
Los vecinos del barrio advierten que hace tres meses reciben el residuo escatológico por sus calles. El olor y la exposición a bacterias, microbios y otro tipo de problemáticas sanitarias se advierte fácilmente. Son un grupo de vecinos expuestos, vulnerados, la resulta del abandono del Estado. Desde entonces, pasó la gestión entera de Sergio Varisco y estamos a un año y medio de que finalice la de Adán Bahl: el barrio continúa igual.
No está confirmado aún que el problema cloacal sea el mismo. La vez pasada rebalsó la cámara que debería contener las cloacas del barrio de emplados de comercio que finaliza en Avenida Zanni, frente al supermercado que está al frente del barrio Capibá. Por si no saben, las casas del Capibá están en bajada desde Avenida Zanni lo que genera que el desagote de un barrio termine en el corazón del otro.
Por lo pronto, los vecinos del barrio no toleran más la situación. A las dificultades diarias de la economía, de vivir en condiciones de pobreza, hace tres meses deben tolerar vivir entre olores nauseabundos y una exposición absoluta e insana.





