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Desafíos ante el retorno de las clases en este 2024

Por Hugo Héctor Pais (*)



Quien es y ha sido educador toda una vida, no puede olvidar las esperanzas de niños y jóvenes, cuando regresan a la escuela. Algunos  con alegría por el reencuentro con sus pares, otros saben que la Escuela les dará oportunidades de crecimiento personal y social, a pesar de las dificultades de estos tiempos.

Estimo que el educador siempre ha de poner su mayor atención en el encuentro, con aquel que se educa, que es desde la mirada de Levinas o de Laín Entralgo, un otro, que demanda, requiere, espera y es ahí que como educadores, debemos poner la mayor atención en el rostro del otro porque ello tiene un significado ético, es atender con integridad la humanidad de nuestros educandos.



Es en el cara a cara nos muestra, nos pone frente uno al otro y es allí donde se da la aparición de ese otro ser persona, único, irrepetible, en tanto que otro que aguarda, espera ser atendido y comprendido,  y allí donde adquiere sentido la palabra “bien” que es lo que me pide, reclama, y como educador debemos aportar. Para quien me está leyendo, debo decir que el otro es el “alter”, de ese ser infinitamente bueno, de allí quizás se aplique el concepto de hospitalidad como un valor ético que evoca la apertura a un nosotros, que nos dice que “nada de lo humano me es ajeno”, aquí, comprendemos, que el recibir y el acoger a nuestros estudiantes en la casa/escuela, nos dispone a prepararla, acondicionarla y es como recibir en nuestra propia morada a los alumnos, acogerlos para que comiencen con felicidad este tramo de su educación



Así decimos que la hospitalidad, evoca realidades próximas, como la 



-Responsabilidad

-Compasión

-Solidaridad

-Acogida

Claves para la hospitalidad:



-Estar atento con los ojos para ver en profundidad

-Con los oídos para escuchar

-Con la lengua para animar

-La mente para entender

-El corazón para amar

-El espíritu para abrirnos a un ser superior 



El encuentro, se constituye así en un espacio natural para el aprendizaje, que nos permite reconocer y reconocernos, reCrearnos y reCrear. 



En el encuentro hay acogida.



La acogida es una acción de ayuda, donde nos expresamos con libertad y el encuentro altera positivamente la identidad de ambos



Significando más aún:



-Estar atento a la meteorología del corazón del otro

-Contemplar la acogida espacial

-Tener una acomodación al universo del lenguaje

-Dar una acogida en la intimidad del corazón



Es bueno entonces preguntarnos ¿qué es entonces educarNOS en el encuentro? 



Ser consciente y saber en suma que



-El espacio acoge

-El lenguaje explicita

-El corazón acoge



A lo cual diremos que como proceso consciente de aprendizaje, consiste en vivir compartiendo y aprender, mientras crecemos, a cuidarnos y a cuidar. 

Entiendo este es el desafío de nuestro tiempo en las aulas y espacios de nuestras escuelas. 



Esto es lo que se espera de cada educador, que acompaña en el proceso de la vida a otro ser personal. Es bueno comprender todo aquello de lo que es capaz quien educa no solo con el contenido curricular, sino con el corazón y su humanidad.



(*) Docente. Ex rector de la Escuela Del Centenario de Paraná. Ex secretario de Educación y Presidente del CGE. Investigador en temas educativos.

 

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