Agroecología entrerriana con sello propio
Por fuera de los grandes circuitos del mercado, con la idea promover prácticas efectivamente sustentables, el Colectivo Agroecológico Yuyo Colorado (CAYuCo) lleva adelante un Sistema Participativo de Garantías que otorga una certificación de producción ecológica. La innovadora propuesta apunta a fortalecer este tipo de iniciativas con el acompañamiento comunitario de pares, de entidades sin fines de lucro, así como organismos de la ciencia y la salud del Estado. Desde la organización aseguraron a ANÁLISIS que estas acciones representan nuevos desafíos para trabajar otras formas de producir, distribuir y consumir alimentos.
Por Silvio Méndez
Una soleada tarde de invierno en la campiña de Villa Libertador San Martín fue el escenario convocante para llevar adelante una nueva instancia en el proceso para acreditar la certificación en producción sustentable de la chacra PosVill. En este lugar ubicado a unos 40 kilómetros al sur de Paraná, la familia de Damián Posadas Villamor y Nadia Chemez cultiva naranjas, limones y mandarinas. También realizan dulces, mermeladas y jugos naturales que venden en un almacén al ingreso del campo que tiene un espacio –con un fogón y mesas–, donde se recibe a turistas y visitantes que pueden cosechar con sus propias manos los frutos que van a comprar. En el puesto de feria también hay artesanías y otros productos de vecinos que exhiben lo que generan con valor agregado para comercializar.
Los sábados, gente de la zona se acerca a la PosVill a pasar la tarde, tomar mate y saborear tortas caseras que allí también se ofrecen. Esto no se altera en esta oportunidad donde la concurrencia sumó a representantes de distintas organizaciones que participaron de una recorrida en terreno –con charlas, intercambio y guitarreada en el cierre–, como parte de las instancias del Sistemas Participativos de Garantías (SPG) con el cual CAYuCo acompaña y acredita el sello de producción agroecológica.
El SPG es una modalidad que tiene como antecedente formatos similares del Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil. En Argentina, en 2020 el ex Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación lo definió como “una herramienta para la gestión local y participativa de procesos productivos agropecuarios, y de la calidad de los productos que provienen de ellos, así como una estrategia de fortalecimiento del tejido social de territorios y comunidades locales mediante el establecimiento y consolidación de redes de producción, comercialización y consumo. Es decir, que no solo son una herramienta de certificación, sino que fundamentalmente son espacios de encuentro, intercambio de conocimientos y construcción colectiva y al ser dinámicos pueden modificarse, repensarse y replantearse”.
En la experiencia de CAYuCo –hay otras en la provincia como la llevada adelante en 2021 por la Municipalidad de Concordia–, este SPG pauta una serie de recomendaciones, hoja de ruta y protocolo de trabajo operativo para asegurar este “camino hacia la agroecología” que, según sostienen sus definiciones, trata de “reproducir vida para la alegría, la celebración y para la lucha”, se afirma con un fuerte sentido político en uno de los documentos compartidos con ANÁLISIS.
El trabajo y el deseo
Para establecer los criterios generales del Sistema Participativo de Garantías CAYuCo toma como base el documento elaborado por Agricultura de la Nación entre los cuales se establecieron los principios de: Participación e involucramiento; Transparencia; Confianza; Autodeterminación y Diálogo de saberes.
En este orden, la jornada que se realizó en PosVill incluyó la participación de integrantes del Colectivo e invitados de otras entidades: De la red de Resistencia Alimentaria, el Laboratorio de Salud y Bienestar Integral (LaSBi) de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), el sitio periodístico ERA Verde, la Unidad de Vinculación Ecológica, la Fundación Eco Urbano y la Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas.
(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1175, del día 22 de octubre de 2026)




