Sección

Te cambio un importado por dos nacionales

billetes

Por J.C.E. (*)

Que en la Argentina no tenemos moneda no es novedad para nadie. De unas décadas a esta parte hemos dibujado billetes de las más diversas denominaciones pero el respaldo habrá que buscarlo en otro lado.

Esto es muy serio. La moneda es un símbolo de soberanía, de identidad como país, pero los argentinos seguimos inmersos en una calesita donde los billetes cambian de denominación, de colores y de ilustraciones y cada vez se parece más al viejo juego del “Estanciero”, donde los participantes manejaban billetes de juguete con los que movían verdaderas fortunas en términos lúdicos, pero cuando terminaba el juego y los papelitos regresaban a sus espacios de guardado, los jugadores no habían modificado en nada su patrimonio real porque se trataba sólo de un divertimento, entretenido, pero divertimento al fin.

No es la primera vez que la Argentina recurre a imprentas radicadas en otros países a los que legítimamente proveen de papel moneda para el uso cotidiano de sus habitantes. Y aquí cabe una pausa para la reflexión. ¿Por qué nuestro país carece de identidad monetaria? ¿Por qué vivimos referenciándonos en monedas extranjeras, básicamente en el dólar estadounidense? ¿Por qué para arribar al precio del bien que quiero comprar debo pasarlo por el tamiz del peso y su valor dólar del día? Y caemos en errores graves. La pregunta cotidiana –aún para quienes no tienen la intención o posibilidad de operar en dólares- es “¿A cuánto está el dólar hoy?” “¿Subió o bajó el dólar?”. Error. La referencia monetaria debe ser, en nuestro caso, el peso que en definitiva es la moneda con la que, como puede, se maneja la gente.

No han sido pocas las veces que los economistas de diferentes gobiernos han tenido la intención de oficializar al dólar como moneda de curso legal en la Argentina. En realidad, y entre otras consideraciones, se trataba de simplificar el manejo monetario de modo que no hiciera falta andar con la calculadora incorporada.

No sabemos si es válida la comparación pero es como prescindir de la escarapela, es decir un valor incorporado a nuestra cotidianidad desde los albores de la Organización Nacional.

Pero el tema es la moneda, de eso estábamos hablando desde el comienzo de esta entrega.

¿Cómo nos quedaría barajar y dar de nuevo?

“Ahí te quedas”, como dicen los españoles y empezar otra historia de convivencia con una moneda real que nos represente y no estar acomodando los valores de nuestro peso a fluctuaciones monetarias que no nos competen.

Si nos guiamos por las noticias de la autoridad económica, volveremos a importar billetes, no por denominación sino por cantidad de unidades de diferentes valores.

Tendrá que trabajar mucho Alberto Fernández y sus equipos para darle u perfil de seriedad a esta nueva emisión que aportará seriamente, una vez más a la devaluación.

Como dicen los chicos “es lo que hay” y con lo que deberemos convivir en la Argentina pos pandemia, abocados, si podemos, a la reconstrucción del país.

(*) Especial para ANALISIS.

Edición Impresa

Edición Impresa