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El dolor de un pueblo

Por Negro Jaime

Acá Lejos.

La mirada fija y pérdida en un punto

Así quedamos, más allá que esto era un absurdo previsible. No hay reacción, no hay ánimo.

La canción dice “...la pena deja plomo en las alas...” y es así nomás.

Y así estamos: acá lejos, en el medio de todo.

Se ha ido en funciones uno del club de los pocos. Lo sentimos porque es ahora y está probada su hombría de bien.

Sus gobiernos quedarán para que la historia luego de años dé un veredicto definitivo. Y también quedará en el inconsciente colectivo el dolor que esta muerte ha despertado. La ciudad, su sociedad desde ayer ya hablaba de esta partida y se aferraba a la oración y los milagros. A la confianza que se podía dar vuelta la historia.

A su familia una cristiana resignación. Nadie mejor que ellos serán recompensados por los logros de Federico. Importará poco. Pero el tiempo pone todo en su lugar.

Es muy difícil poner en palabras estos sentimientos. Ojalá que quienes estuvieron cerca en los últimos actos de gobierno hayan podido manifestarle el agradecimiento. Sus colaboradores directos son los que tuvieron ese privilegio.

Nos deja el padre, el esposo, el hijo, el hermano, el amigo, el tío, el sobrino.

El cielo debe andar flojo de gente para gestionar y hacer cosas a pesar que en el último tiempo le hemos mandado gente buena.

Casi me animaría a decir que está en emergencia. En rojo.

Y también quedó demostrado que no se la hicimos fácil porque acá resulta que también tenemos algunas urgencias.

Acá lejos. Quedamos consternados y rabiosos.

Tratando de entender la razón de la sinrazón.

Como dice Tuki Carboni en Rito al Amanecer:

 “... No alcanzaron las lluvias

de pétalos y llantos

a conmover los ángeles atroces

que clausuran tu sangre

bajo un arduo alabastro de párpados y frentes.

...No alcanzó la Esperanza

con su regio plumaje de esmeralda

y no alcanzó el amor

con su salvoconducto de plenipotenciario...”.

El mejor de los viajes querido luchador de la vida Federico Bogdan.

Un honor haber compartido este tiempo que nos fue otorgado.

Gracias por tanto.

Gracias por todo.

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