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Ya no estás sola Ucrania

Por Rogelio Alaniz (*)

A ver si nos ponemos de acuerdo. Estados Unidos no declaró esta guerra; tampoco la OTAN. Hay guerra porque Rusia invadió por agua, tierra y aire a Ucrania. Así de simple y así de terrible. Putin dice que el gobierno de Ucrania es nazi, pero el que se comporta como un nazi y argumenta como un nazi es él. Y lo hace, casualmente, contra un gobierno cuyo presidente y primer ministro son judíos. Y sus abuelos fueron liquidados por los nazis. “Miente, miente y miente que algo queda”, dijo el camarada Goebbels y Putin lo aplica al pie de la letra.

Se dice que Estados Unidos invadió Vietnam o Santo Domingo. Todos condenamos esas invasiones, incluida la opinión pública norteamericana, pero ¿eso justifica o explica que una nación invada a otra, que Rusia invada a Ucrania? Putin dice que si la OTAN “ocupa” Ucrania, los misiles yanquis van a estar muy cerca de Moscú. ¡Criaturita de Dios! Si a los yanquis se les ocurriera bombardear Moscú no necesitan de Ucrania. Lo harían desde Nebraska o Montana y en menos de cinco minutos Moscú o San Petersburgo desaparecerían del mapa.

Otro sí digo. Si los ucranianos son rubios y muchos tienen ojos claros, no quiere decir que la solidaridad que despiertan en el mundo se deba a una cuestión racial. Ucrania despierta solidaridad porque resiste y porque en el mundo libre a nadie le resulta indiferente que un déspota se comporte como Hitler.

Lo que importa, a una semana de iniciada la guerra, es que Ucrania no solo resiste, sino que no está sola. El mundo libre y los hombres libres del mundo la apoyan. La apoyan con armas, con víveres, con hospitalidad para los refugiados, con medicamentos y con severas sanciones al déspota y su círculo de multimillonarios, sanciones que incluyen desde el bloqueo de las finanzas a la exclusión de toda competencia deportiva.

No estás sola Ucrania. Hasta el pueblo ruso te apoya. Ayer más de 800 científicos rusos firmaron una solicitada en contra de la invasión. No está sola Ucrania. Honor a tus hombres y a tus mujeres; honor al coraje de tus hombres y mujeres; honor a tus soldados y voluntarios; honor a quienes dieron y están dando la vida en defensa de la patria;  honor a tu presidente, Zelenski, que no huyó como una rata como suponía Putin, que no celebra con su esposa fiestitas en su casa mientras su pueblo muere en las calles; que no favorece a sus amigos o intenta hacer negocios con el dolor de su pueblo. Cualquier semejanza con la Argentina es pura coincidencia.

(*) Especial para ANALISIS

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