Cristina Fernández de Kirchner.
Por Luis María Serroels (*)
Mientras la vicepresidenta de la Nación se embarca en la empresa de modificar y ampliar el número y la composición de la Corte Suprema (el presidente es adherente a la idea de otorgarle un integrante a cada provincia), ella tiene que atender cuestiones vinculadas mucho más engorrosas, delicadas y preocupantes.
Las causas datan de varios años y han generado la apertura de voluminosos expedientes judiciales, entre las más sobresalientes son el enriquecimiento ilícito (sabido es que altos personajes del elenco gobernante K y participantes adherentes a estas travesuras de captar verdes billetes y trasladarlos a instituciones bancarias extranjeras, ya han conocido las cárceles).
En el entramado de las diferentes vías que el kirchnerismo utilizó para conseguir ese papel verde que los sedujo y también a sus asociados, surgen 5 causas en las que sumergió sus manos la ex primera mandataria con reelección automática y ahora actual vicepresidenta enfrentada duramente con el primer magistrado cuyos silencios sólo se interrumpen ante intercambios poco inteligentes y jugosos réditos para la oposición.
Vale recordar que el ex ministro de Economía y vicepresidente de la nación K, Amado Boudou, recibió dos condenas por actos fraudulentos y aguardando nuevas picardías. ¿Esta es la nación transformadora y prometedora en cuyas calles se exhibe el hambre más cruda, mientras la presidenta alterna no duda en exhibir su patrimonio?
¿Cómo interpretar que un jefe de Estado de origen legítimo pueda ignorar la realidad que azota a millones de argentinos y de cuya lacerante situación dan cuenta bolsones de compatriotas?
Un protegido del Papa Francisco, Juan Grabois, dijo cierta vez que con Mauricio Macri la Argentina está como Venezuela. Hoy resulta difícil alejarse del cuadro social que expone el dirigente mencionado. Las calles de la Reina del Plata y de todos los diferentes lugares del país en menor o mayor medida exhiben la imagen diaria más dolorosa, en momentos que los mandatarios (Fernández por dos), perdieron la bitácora.
Resulta necesario y útil a la vez abordar causas judiciales vinculadas con Cristina Fernández y que arrancarán a mediados del mes actual. Se inicia con el caso de Vialidad y continúan con Los Sauces, aguardándose sendas decisiones. El tiempo transcurrido -según han analizado no pocos cercanos a la cuestión-, no permite arriesgar resultados. Están además los casos Cuadernos, Hotesur, Los Sauces y el direccionamiento de la Obra Pública.
Es importante poner la mirada sobre la Ruta del Dinero K (tiene como señalado a Lázaro Báez quien se halla preso y habría sacado del país unos 55 millones de euros de manera ilegal). Dicho dinero habría partido desde la ciudad de Río Gallegos pasando por la Capital Federal y trasladado a cuentas de Suiza pertenecientes a empresas radicadas en paraísos fiscales.
El estado de debilidad en que han quedado las relaciones entre ambos Fernández, no es propicia para canalizar sus planes. ¿Cómo interpretar que un jefe de Estado legitimado por la Carta Magna deba aceptar públicamente groserías de la vicepresidenta?
Un pensador francés dijo que “el día que la cantidad sea la razón de las mayorías, saquemos el símbolo de la balanza y volvamos al de la guillotina”.
(*) Especial para ANÁLISIS.





