Sección

Es hora de retomar la bandera de ningún docente debajo de la línea de pobreza

Por Colectivo de Trabajadores de la Ventana (*)

Ante la reapertura de la paritaria, aportes para las asambleas en las escuelas.

Después de las lamentables y repudiables declaraciones del presidente del Consejo General de Educación (CGE), Martín Müller, como así también del gobernador Gustavo Bordet, quienes denostaron la lucha docente en Entre Ríos, la contundencia del acatamiento al paro reflejó lo que venimos diciendo desde hace tiempo: los trabajadores de la educación estamos cansados de tanto destrato de parte de la patronal, de que no sean escuchadas nuestras demandas por mejores condiciones laborales y salariales, de que se siga desconociendo y negando la realidad sobre el ajuste que se está llevando adelante a nivel nacional y provincial en sintonía de los “acuerdos” de sumisión con el FMI.

Párrafo aparte merece que se destaque la nula respuesta que hubo de parte de nuestros dirigentes sindicales ante las mencionadas declaraciones ofensivas que realizaron los funcionarios políticos, lo que denota una falta de reacción político-gremial de parte de los sindicatos docentes (AGMER, AMET, UDA, Sadop), o, peor aún, cierta complicidad con la patronal para, intencionalmente, renunciar a la lucha.

Ante este panorama ha sido “reabierta” la paritaria.

Una paritaria que si bien sabemos es una herramienta que los trabajadores hemos conseguido y arrancado a la patronal, no ha tenido los resultados esperados para nuestro sector en los últimos años. Tanto es así que hoy vemos con preocupación cómo se ha venido deteriorando nuestro salario y nuestras condiciones laborales.

Y haciendo foco en el tema salarial, que es lo que nos está convocando, el no tener un horizonte de demanda por parte de AGMER, construido desde el aporte de las bases, nos ha llevado a esta situación actual, en la que muchos compañeros están percibiendo salarios paupérrimos por debajo de la línea de pobreza y corroídos por una inflación sin fin.

Ahora, la patronal, nos pide que digamos lo que pretendemos o demandamos en función de poder avanzar en la discusión salarial. Recogemos el guante exigiendo que el gobierno actúe a derecho con salario remunerativo y bonificable, y que pague de acuerdo al costo de la vida como dice el Estatuto del Docente Entrerriano.

La respuesta al gobierno debe ser contundente. Hay puntos concretos que no podemos dejar de lado al momento de responder lo que nos han solicitado, por ejemplo:

- Abonar el 16% adeudado del 2020.

- Ningún trabajador debajo de la línea de pobreza.

- Porcentajes de aumentos acumulativos, tal cual sucede con la inflación.

- Ajustes salariales mensuales, ya que la pérdida del poder adquisitivo es permanente.

- Actualización del código 029 en función de los verdaderos valores del combustible.

Utilizar estas demandas como punto de partida para construir desde las bases lo que queremos arrancarle a la patronal, es algo que no debemos desaprovechar.

Hoy, uno de esos puntos concretos tiene que ver con la línea de la pobreza, cuyo valor al mes de julio fue de $111.298. Ahora bien, habiendo transcurrido dos meses después de que se dio a conocer ese monto, y con la inflación acumulada de agosto, y la que vamos a tener en septiembre, esa línea va a ir en aumento.

Nuestro sindicato planteó hace varios años atrás, esta propuesta de que ningún docente esté debajo de esa línea. Luego cambió el eje hacia la frase “por salarios por encima de la inflación”. Creemos que esta es una gran oportunidad para retomar esa bandera de la línea de pobreza, y volver a levantarla.

Que no es necesario recargar con más horas de trabajo al docente para que pueda percibir un mejor salario, sino que es necesario comenzar a fortalecer el salario actual con aumentos en los puntos índice que lo lleven a superar el valor de la línea de pobreza.

Porque, desde este punto,  también nos debemos un debate como trabajadores: ¿nos sirve alcanzar la Línea de Pobreza o en realidad debemos superarla ampliamente? ¿Por qué un trabajador con título terciario, que permanentemente se actualiza, capacita, perfecciona, debe aspirar a alcanzar la línea de pobreza con su salario? ¿Cómo nos interpela tener, hoy, a muchos compañeros docentes que están en el rango de “pobres” o, en algunos casos, más cerca de la línea de indigencia debido a las situaciones particulares que se les presentan (pago de alquileres, créditos, préstamos, etc.)?

Nos parece fundamental fijar un horizonte para la demanda salarial.

No podemos seguir concurriendo a las reuniones sólo para escuchar lo que tiene que decirnos la patronal respecto al tema salarial. Ahora que podemos tomar la iniciativa, hagámoslo. Es momento de que el gobierno “acepte o rechace”.

Como algo que puede contribuir al debate, cabe mencionar que por estos meses se ha estado implementando en las escuelas primarias de la provincia la ampliación de jornada, denominada Nueva Escuela Primaria (NEP), que implicó agregar al cargo de director, vicedirector y al docente de jornada simple, una hora más de trabajo.

Con esta incorporación, y al hacerse desde los puntos índice por cada uno de esos cargos, va a significar mayores aportes a la Caja de Jubilaciones y a la Obra Social IOSPER. En ambos casos, significa ingresos económicos. El tema es el destino que se les va a dar a los mismos en el caso de nuestra Obra Social, ya que vemos con preocupación cómo cada vez tenemos menos prestaciones. Y en el caso de la Caja de Jubilaciones, servirá para sostener nuestro sistema previsional.

Pero una cuestión que queda pendiente respecto a la implementación de la NEP es que no se incorporaron a las Secretarias de las escuelas, a las Bibliotecarias, las MOI… También falta incorporar a los supervisores que son el cargo más alto de la vapuleada carrera docente.

Si ésta es la política educativa del Estado establecida y, además, es avalada por el Sindicato, han de incluirse a todos los actores institucionales. Pero que esto no habilite el abrir la puerta a la sobrecarga laboral para los docentes con la idea de que ello significa mayor ingreso salarial, porque esta también es una discusión que nos debemos.

Por todo lo expresado, insistimos en que nos comprometamos en esta oportunidad para elaborar una demanda concreta desde lo salarial, adicionando otros temas que consideremos relevantes, pero que no tapen lo concreto de la convocatoria paritaria: nuestro salario.

Ganémosle a la impotencia proponiendo críticamente un horizonte de lucha, desde las bases, y levantemos la voz ante el maltrato, el abandono y la violencia de la patronal como al desamparo de la burocracia sindical. Nos lo debemos.

Los trabajadores de la educación de Entre Ríos necesitamos detonar esta avasallante realidad y elaborar un plan de lucha comunitario progresivo que involucre lo salarial, la salud, las condiciones de seguridad e higiene donde la escuela pueda dar algún tipo de respuesta a la eclosión social provocada por este sistema de exclusión de las mayorías.

La deuda es con nosotros no con el FMI.

(*) Agrupación de docentes integrante de la Multicolor de AGMER

Edición Impresa

Edición Impresa