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A 50 años de CTERA

Por Colectivo de Trabajadores por la Ventana (*)

Este 11 de Septiembre se conmemoran los 50 años del nacimiento de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA).

En los años ‘50 y ‘60 del siglo XX la docencia argentina, tanto a nivel nacional como en las provincias, consigue dar un paso organizativo fundamental; los estatutos de la docencia, es decir, la regulación de los derechos y obligaciones en el campo educativo. Ya entrados los años ‘60 los maestros y maestras argentinas se involucran, solidariamente, cada vez más con el movimiento obrero en un marco mundial de mucha militancia y agitación por el cambio social. Otro de los hechos desencadenantes en el proceso de conformación de la CTERA fue la lucha por la laicidad de la educación contra los proyectos de “libertad” que auspician la educación como mercancía y no como derecho.

En este contexto, con telón de fondo del “Cordobazo”, el gobierno militar de Onganía impulsa una reforma educativa. En ese proceso, la docencia, adopta los métodos de la clase trabajadora para la defensa de sus derechos laborales y de la educación pública. La asamblea, la participación activa, paros, movilizaciones y unidad en las luchas con las familias y los estudiantes logró derrotar el Proyecto de Ley Orgánica de la Educación. La reforma pretendía reducir la escuela primaria a 5 años e instalar un modelo educativo que acentuara la reproducción del carácter de mano de obra con formación elemental para los sectores más desfavorecidos.

Esta experiencia de décadas va a aunar a los docentes argentinos en un confederal es decir la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina. En ese espacio van a confluir diferentes organizaciones de docentes de las provincias respetando sus autonomías y dinámicas de lucha. Años más tarde, la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER) se incorporará a la organización nacional, como sindicato de base. 

Otra de las rupturas fundantes es asumirse como trabajadores/as y parte del movimiento obrero organizado. Recordemos que hasta el momento a los maestros se los consideraban como la continuidad del mandato familiar acudiendo a la vocación casi sin derechos. Es innegable, en este punto, la influencia de la Iglesia Católica en la educación y sus educadores en el ejercicio de un “sacerdocio”. Se rompe ese mandato de 100 años, y se levanta la educación laica, obligatoria y universal de la Ley 1420/1884.

Destacamos el principio de una educación liberadora, es decir ejercer la soberanía pedagógica en acuerdo a los intereses de los trabajadores y del conjunto del pueblo. Otro punto ineludible, tan vapuleado en los últimos tiempos por las direcciones, es la independencia política de las patronales, del Estado y los gobiernos.

Resaltamos la pluralidad ideológica de los inicios que involucró a distintas tendencias e ideologías en la conformación de CTERA.

Resaltamos a dirigentes como íconos de lucha y organización en su conformación, víctimas del terrorismo de Estado, como Marina Vilte de Jujuy, Eduardo Requena de Rosario e Isauro Arancibia de Tucumán (asesinado en su casa el mismísimo día del golpe genocida del 24 de marzo de 1976).

Ojala el pasado nos interpele, nos movilice y nos organice para dar las grandes luchas sectoriales y del conjunto social en estos tiempos actuales de mucho individualismo, dispersión, precariedad y fragmentación. Arriba los que luchan y tengan un hermoso día de los y las maestras.

(*) Agrupación de docentes integrante de la Multicolor de AGMER

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