Por Pedro Antonio Barbagelata (*)
Misión, Visión y Valores de las Universidades Nacionales (UUNN).
Definir la Misión de las Universidades Nacionales (UUNN), conlleva a un amplio intercambio donde se pueden reflejar diferentes puntos de vista. Tratando de sintetizar en un concepto preciso, podríamos decir que está “La Misión”, que es la mejora permanente de la sociedad a través de la educación y el conocimiento.
“La Visión”, al igual que el ítem anterior, puede y tiene diferentes alcances y definiciones según los diversos criterios. Una simplificación, asumiendo sus falencias, podría sintetizarse: ser reconocida por su liderazgo en cuanto a la formación de recursos humanos la generación y trasmisión de conocimiento científico y tecnológico, procurando lograr un alto impacto en lo social, cultural, económico y ambiental en su área de influencia.
Por último, “Los Valores”, cuyo listado puede contener numerosos conceptos. Nos quedaremos con algunos, los que entiendo más atinentes el objeto de este análisis: Respeto, Equidad, Tolerancia, Transparencia y Pluralidad.
A estos componentes, los que deberían integrar un Plan Estratégico Institucional, es importante desarrollarlos y, fundamentalmente, recordarlos frente a diferentes circunstancias.
Una de estas es, precisamente, el acontecimiento electoral que estamos viviendo, donde salen a relucir intereses personales y partidarios que no están incluidos en ningún Plan Estratégico ni objetivo institucional. Más bien se parecen a estrategias personales, de algunos funcionarios, que desvirtúan y, por lo tanto, perjudican a las instituciones. En este caso las UUNN. Tampoco se privan, frecuentemente, de usar los recursos de las instituciones (que son aportados por el pueblo) -vehículo y viáticos- para concurrir a esos encuentros partidarios.
Convocar y participar de actos partidarios, absolutamente legítimos cuando se lo realiza a nivel personal, no lo es cuando se ejerce una representación institucional. Ni hablar cuando esta militancia partidaria la concretan en las aulas, transformando la educación en algo más parecido al adoctrinamiento.
Estas conductas, que no hace a la misión ni logran ajustarse a la visión y mucho menos a los objetivos y valores de las UUNN, cuanto menos se las puede calificar de ilegítimas e irresponsables, dejan expuesta las UUNN a los depredadores de la enseñanza pública, que encuentran en ellas argumentos para su desprestigio y eventualmente tomar medidas en su contra.
Curiosamente los militantes, -autoridades universitarias-, de estas acciones son los que no pierden oportunidad de hablar de la defensa de la Universidad pública y gratuita, mientras tanto echan por tierra los principios y valores democráticos y de pluralidad, que deben regir la conducta de estos funcionarios.
Con estos “defensores” de las UUNN, sus acérrimos enemigos encuentran los mejores aliados para concretar su nefasta política en materia educativa.
* Pedro Antonio Barbagelata es ingeniero agrónomo. Ex decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER).





