Imagen de archivo de Sonia Velázquez en ocasión de un homenaje a César Etchart que se realizó en el salón del Honorable Concejo Deliberante de Victoria.
Por Sonia Velázquez (*)
Duele despedirte en estos primeros días de marzo de 2024 querido César Etchart. Aún recuerdo cuando en el advenimiento de la democracia nos convocaste para conformar la agrupación Ramón Carrillo, en defensa de la Salud Pública de la provincia de Entre Ríos.
Tu paso por la gestión ministerial, por la Terapia del Hospital San Roque, por la Dirección de Atención Primaria, como docente en el programa Agentes Sanitarios, y hasta tu incursión por la política partidaria de tu ciudad de Victoria.
Siempre allí, con tu pasión a cuesta. Compartiendo, disintiendo, algo tórpido en tus acciones; pero siempre manteniendo en alto los ideales de la justicia social y de los Derechos Humanos para toda la ciudadanía.
Fuiste fuego, fuiste pasión, torbellino y también un excelente profesional con un corazón enorme; en especial por la gurisada entrerriana y nunca renegaste de tus convicciones e ideales: esos mismos que trasmitiste a los y las trabajadoras de Salud.
Elegiste irte en este contexto social, económico y político tan difícil del país, en el medio de una confusión un tanto organizada y en donde los ideales y las ideas coherentes un tanto escasean. Quizás te cansaste de pelear ideológicamente en el medio de tanta incertidumbre. Seguirás -estoy segura- esta discusión en otro plano, con el “Oso” Montaldo, con Mercedes Di Giusto. Otros compañeros que se nos adelantaron en la partida.
Nos quedaremos con tus recuerdos, con esa mística, esa pasión y esa vehemencia un tanto rebelde ante las injusticias.
Vuela alto querido compañero. La “Tropa de Salud” seguirá en pie. ¡Hasta la victoria Compañero César Etchart!: ¡ayer, hoy y siempre!
¡La pucha que se te va a extrañar!
(*) Sonia Velázquez fue ministra de Salud de Entre Ríos.





