Por Hugo Pais (*)
Tiempos de cambios, en tiempos de crisis, nos cuestionan y nos llevan a pensar en el cuarto Objetivo de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas para el año 2030 el cual nos plantea una educación de calidad, incluyente y equitativa para todas las personas, de hecho en tiempos que la era digital, nos desafía desde la complejidad y la inteligencia artificial.
Ello nos lleva a preguntarnos, cómo ve, vive, piensa desde la realidad cotidiana, un docente, cuanto de ello ha recibido en su formación académica y en qué medida se actualizó para abordar estas cuestiones desde la Escuela, como si los establecimientos educativos, ofrecen oportunidades de desarrollar nuevas competencias.
Vivimos en un mundo cada vez más volátil, incierto, complejo y ambiguo. El pensamiento complejo es una competencia relevante que todos los estudiantes deben desarrollar para enfrentar los desafíos actuales y futuros de la humanidad.
Los estudiantes tienen que estar preparados para enfrentar problemáticas tan relevantes como son: el cambio climático, la migración, las necesidades laborales que plantea la industria 4.0, los avances científicos y tecnológicos, así como su impacto en nuestra vida.
Las brechas digitales que el educador debe enfrentar, lo están desafiando a:
· Seguir fortaleciendo la capacitación del profesorado para introducir y o actualizarse en las TIC y su aplicación en el currículo, otorgándoles opciones a fin de determinar cuáles se adaptan mejor a la materia y sus estudiantes.
· Esforzarse en educar al estudiantado y formarlos en el uso correcto de estas herramientas.
· Proporcionar o procurar obtener en las instituciones educativas el equipo necesario, a nivel individual y colectivo, que garantice el aprendizaje con y por la tecnología.
Independientemente de ello, los estudiantes y sus docentes, inmersos en este mundo interconectado, deben asumir una serie de competencias con las que cualquier persona del futuro deberá contar. Hoy parece ser que las nuevas generaciones, como dicen los mayores, vienen con un chip puesto, que les facilita integrar y usar los medios tecnológicos.
Es en estos tiempos nuevos, donde el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en diversos ámbitos de la vida, en muchas industrias, incluidas las de la salud, crece aceleradamente, lo afirmamos, en sus múltiples ramas, pero sobre todo con el reciente auge de la IA generativa. (I.A. capaz de generar texto, imágenes u otros medios en respuesta a comandos)
De lo dicho anteriormente se vuelve elemental, señalar, que los profesionales y el alumnado que se prepare para integrar el mundo laboral cuenten con
determinadas aptitudes. Hay un profundo cambio, en lo que se le demanda a la educación y a los educadores. Es tiempo de proveer formación y medios.
Las habilidades digitales, se definen como un grupo de conocimientos que equipan a las personas a fin de ejercer su profesión en los entornos laborales y de producción, que son o están siendo digitalizados. Estas competencias transversales traen consigo un reto educativo sobre formar profesionales a lo largo de la vida, comprendiendo lo que se requiere según la actualidad.
E. Morin, nos ha hablado y explicitado en su método, respecto del pensamiento complejo, y es bueno retomar su mirada desde los siete saberes, para comprender la complejidad de las habilidades cognitivas que se requieren en estos momentos en la educación, digamos así que podemos abordar la cuestión del pensamiento en las aulas desde los modelos:
· sistémico
· crítico
· científico
· innovador o creativo
Es de valor, para nosotros en educación, decir que las herramientas basadas en Inteligencia Artificial (IA) tienen muchas aplicaciones en la que se siguen explorando, pero esta tecnología no es la primera ni tampoco será la última que nos muestre una manera más eficiente de hacernos de información y conocimiento.
Según algunos investigadores en estas temáticas, nos dicen que las y los docentes deben prepararse y prepara al alumnado en:
1. Fundamentos de hardware y software
2. Alfabetización en información y datos
3. Comunicación y colaboración
4. Creación de contenidos digitales
5. Seguridad
6. Resolución de problemas
7. Competencias relacionadas con la carrera habilidades necesarias para operar hardware/software especializado para un campo particular
No olvidar, que siempre en educación, «lo más importante es tratar el uso de la tecnología desde una perspectiva inclusiva. Si vamos a integrar diferentes herramientas que deben facilitar o motivar el aprendizaje, tenemos que replantear si van a funcionar o no». Cuidar de humanidad el sistema.
(*) Profesor/ Investigador en temas educativos. Ex Rector de Escuela Media y Superior del Centenario. Miembro Correspondiente del Centro de Estudios Hispanoamericanos de Santa Fe.





