Despedir recordando
Celebrar la vida, aún cuando la tristeza se asome sin aviso. Por ejemplo hoy, temprano, se ruega que el dolor sea piadoso, con alguien cercano, con alguien que habita nuestra piel, con quien se ha compartido dolores impensados, con historias comunes. Pero, en un segundo, que no se alcanza a registrar, la tristeza hiere de muerte a otro,