Entre Ríos: educación pública a fuerza de docentes agotados y edificios que desafían las leyes de la física
Las escuelas entrerrianas ya no necesitan directivos: necesitan ingenieros estructurales, electricistas y un sacerdote haciendo bendiciones antes de que se desplome un techo. Aulas inundadas, paredes rajadas, ventiladores colgando y baños destruidos. Pero tranquilos, porque después algún funcionario aparece en conferencia diciendo que “la