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Michi: “Lo que viene ahora es una crisis humanitaria sin precedentes en Europa”

El periodista de C5N, Gabriel Michi, contó los sucesos que le obligaron a retornar al país desde Ucrania donde cubría la invasión de Rusia a ese territorio. 

En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza), Michi relató que “estando en Lviv–donde está gran parte del periodismo mundial- con Leo Da Re, el camarógrafo, nos enteramos en la mañana temprano que había habido un bombardeo a una localidad a unos 130 kilómetros y decidimos ir a cubrirlo. Fuimos acompañados por una colega argentina especialista en cobertura de guerra y en el camino hicimos una serie de salidas para el canal. Sabíamos que había sido bombardeado un aeropuerto mixto –parte civil y parte militar- y al llegar pusimos en el GPS aeropuerto que nos llevó a uno que no resultó ser el que buscábamos, sino que era un aeropuerto militar que tenía otras cuestiones de seguridad”.

“Estábamos con un vehículo toralmente identificado como de prensa, bajamos en el lugar, preguntamos por  el bombardeo a los oficiales, uno solo hablaba más o menos inglés, nos dijeron que no era el lugar y que no podíamos estar ahí, que esperemos porque iban a llamar un superior que hablara inglés. A los minutos llegó un comando como de 20 militares fuertemente armados que nos empezaron a interrogar sobre el modo en que habíamos llegado a ese lugar, les mostramos que era con el GPS, no nos creyeron y a partir de allí nos llevaron a declarar en vehículos del Ejército”, contó.

Puntualizó que “en ese momento nos incomunican quitándonos los celulares, borran el material que teníamos en la cámara que no tenía que ver solamente con esa cobertura en particular sino que había material anterior, y lo que termina de complicar la situación es que mi camarógrafo es argentino pero vive en Rusia desde hace cuatro años, no trabaja para medios rusos sino para otros medios del Reino Unido y otros países occidentales, pero a partir de eso comenzó una vorágine por la cual empezaron a plantear que éramos espías”.

“Les mostré por internet todos los reportes que yo había hecho para el canal, y había una persona que les traducía porque había una sola persona que hablaba inglés, el resto hablaba solo ucraniano. Trajeron para interrogarnos a un jefe del servicio de inteligencia y nos tuvieron 10 horas declarando separados, tratando de buscar contradicciones entre nosotros, y se ensañaron particularmente con el camarógrafo porque vivía en Rusia”, relató.

Agregó que “en medio de esa situación, una compañera del canal de quien yo tenía el celular de la empresa se da cuenta que no estaba haciendo salidas al aire, geolocaliza el teléfono, averigua que estábamos en un edificio de la policía y avisa al canal que se comunica con Cancillería argentina. En un momento en que me mostraban el teléfono para saber por qué tenía determinada información, veo que me llega un mensaje de Cancillería. Ahí les aviso y a los tipos les cambia la cara, porque hasta el momento estábamos totalmente aislados y sin que nadie supiera donde estábamos. Me permiten contestar explicando dónde estábamos y al instante me llama la embajadora argentina en Ucrania”.

“Los jefes no quisieron atenderla, me hace poner el altavoz, ella les habla en ucraniano, entran en una discusión donde los tipos se ponen más duros pero sabiendo que había un respaldo diplomático detrás de nuestra situación. A partir de eso, pasaron dos horas y nos avisan que Caren y yo nos podíamos ir pero que el camarógrafo se tenía que quedar. Les advertimos que no nos iríamos sin él y nos quedamos esperándolo en el estacionamiento. En un momento determinado nos obligan a dejar el lugar y nos llevan a un hotel a cuatro cuadras, pero volvimos a las dos horas porque lo trasladaban a declarar a Migraciones”, continuó el periodista.

“En ese momento me avisó por mensaje que lo llevaban detenido ante lo cual me comuniqué con la embajadora y finalmente hubo una comunicación entre el gobierno argentino y el gobierno de Ucrania y decidieron no detenerlo sino deportarlo. A todo esto los servicios de inteligencia “nos invitaron” a dejar el país. Los militares llevaron a Leo a la frontera con Polonia y para asegurarnos de que no le pasara nada decidimos levantar todo y acompañarlo. En la frontera estaba esperando la embajadora argentina en Polonia para asegurarse de que Leo pudiera pasar, nosotros demoramos 10 horas en pasar la frontera y lamentablemente nos tuvimos que volver a Buenos Aires”, describió.

En cuanto a la imposibilidad de continuar la cobertura, mencionó que “los mismos jefes de los servicios de inteligencia nos advirtieron que quedaríamos marcados, y por otra parte las autoridades diplomáticas argentinas nos avisaron que nos iba a ser imposible trabajar en esas condiciones, pese a que teníamos la acreditación de parte de las Fuerzas Armadas y del gobierno de Ucrania”.

Consultado por el trabajo periodístico propiamente dicho, Michi señaló: “Lo que más me impactó fue la situación de los refugiados, ver esa impresionante cantidad de gente dejando un país. En las dos fronteras que recorrí había campamentos de refugiados, con una ayuda humanitaria fenomenal de voluntarios que se acercaban a ayudar. Y cuando finalmente ingresamos a Ucrania, lo que fue bastante difícil, me impresionó que había kilómetros y kilómetros decola para tratar de escapar del país, y nosotros íbamos a contramano”.

“Otra cosa impresionante fue la estación central de Lviv, que es una ciudad ubicada al oeste y que está explotada de gente porque todos los que huyeron del este, el norte y el sur van por esa ciudad para tratar de seguir rumbo a Polonia, o se quedan allí porque el casco de la ciudad no tuvo todavía bombardeos”, comentó.

Ante este escenario, el trabajador de prensa analizó que “lo que se viene ahora es una crisis humanitaria sin precedentes en Europa, ellos venían recibiendo muchos refugiados de Medio Oriente, de Asia y de África pero no tenían refugiados internos de Europa como está pasando ahora”. “Que haya tres millones y medio de refugiados que en 21 días tuvieron que dejar Ucrania es un tema que nos va a marcar muchísimo; más allá de la parte bélica, de las muertes terribles que hay, y demás, creo que hay que estar muy atentos y sensibles a esta crisis que se viene y que va a ser mucho más grave a medida que pase el tiempo”, concluyó. 

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