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Baridón: “Joe Erbetta representa la tragedia de este país, de toda una generación”

Joe Erbetta y Marcelo Baridón

Joe Erbetta y Marcelo Baridón.

El abogado y vocal de la Cámara contencioso administrativa, Marcelo Baridón, recordó a Joe Erbetta quien murió este fin de semana luego de toda una vida de incansable búsqueda de su hermano, Victorio José Ramón “Coco” Erbetta, víctima del terrorismo de Estado y desaparecido durante la última dictadura militar.

En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza), Baridón sostuvo que “Joe venía padeciendo desde hace un tiempo diversos malestares de salud, que acompañado por su esposa fue tratando de enfrentar, y su vida termina signada por un sinnúmero de adversidades. La mayor de ellas, la gran pérdida de la familia Erbetta fue la desaparición de uno de sus integrantes”.

En tal sentido, relató que “a diferencia del imaginario colectivo, lo que viene a corroborar la expansión de la dictadura y los objetivos persecutorios de la dictadura que se plasmaron a lo largo y a lo ancho del país, es la familia Erbetta porque Joe era sargento del Ejército Argentino, prestaba servicios en el Comando, que era la división del Ejército situada en el edificio hoy abandonado en calle 25 de Mayo, frente al Juzgado Federal de Paraná, y que era una suerte de división administrativa donde se convocaba a quienes iban a hacer el servicio militar, estaban las registraciones militares y el área de Inteligencia. Y el día en que el grupo de tareas ingresa a la facultad de Ciencias Económicas en calle Urquiza, que era de la Universidad Católica, Joe estaba de guardia en la barrera de calle Avenida Ejército, y ese día el grupo de tareas entró directamente al aula donde estaba Coco Erbetta y lo chupó, lo secuestró allí delante de todos sus compañeros. Lo secuestran y lo meten al centro clandestino que funcionó en el área de comunicaciones adentro del predio del Ejército”.

“Todo esto pasó en Paraná y quienes conocieron a Joe Erbetta saben que no era ni comunista ni pretendía altera el orden  sino que era un ciudadano común y corriente, miembro del Ejercito, y que comenzó su búsqueda a partir de la desaparición de su hermano. La pasó muy mal en su profesión porque siendo miembro del Ejército, tener un hermano desaparecido y perseguido por acusaciones ideológicas.  Coco Erbetta era un activo militante de los sectores del catolicismo, era de estas ovejas que los pastores pareciera que abandonaron”, refirió.

En ese marco, mencionó que “alguna vez Joe me manifestó el dolor que le producía hoy día la perspectiva pasada de haber discutido tanto con su hermano, lo cual no fue un obstáculo para superar esas peleas y que dedicara enorme cantidad de su energía y tiempo a buscarlo, búsqueda que incluso tuvo un reconocimiento de quien fuera Presidenta de la Nación, Cristina Fernández”.

Reflexionó en este contexto que “Joe representa la tragedia de este país, la tragedia que vivió toda una generación, y que hoy estamos tratando de apagar las cenizas que han quedado; pero sin justicia no es posible. Y a esa justicia la vamos a obtener y a vamos a terminar este proceso, el día en que podamos encontrar los restos”.

Y agregó que “esta búsqueda de Joe casi le cuesta la vida, porque en un momento el comandante del Segundo Cuerpo de Ejército con sede en Rosario y comandante de la Brigada de Paraná, (Juan Carlos) Trimarco lo citó, puso su revolver reglamentario sobre el escritorio y le dijo que si seguía buscando a su hermano, ya sabía cuál era su destino”.  

“Aún sí Joe siguió, buscó, hizo un trabajo tremendo con sus compañeros de arma, la cantidad de información que consiguió, hasta que le llegó una información que indicaba que el cuerpo de Coco estaba en un aljibe en la zona de los bañados del Ejército, atrás de los campos del Ejército. Hasta ahí fue el Equipo Argentino de Antropología Forense, y francamente verlo a Joe que era un hombre grande, sentado a la sombra de un arbolito junto con el antropólogo forense cavando el pozo, a cualquiera lo conmovía”, relató el abogado.

Contó que “tuvo dos compañeros de arma que lo ayudaron mucho. Joe era la mancha venenosa; los camaradas no se le acercaban y se cruzaban la vereda cuando lo veían; no conseguía trabajo; los que fueron sus amigos, dejaron de serlo… sufrió en carne propia la dictadura, como tantas otras familias”.

“Por eso la importancia de los procesos reivindicativos, para lograr situar en qué marco desaparecieron, el marco de injusticia, de criminalidad, y porqué decimos que los delitos cometidos desde el terrorismo de Estado son graves, porque el Estado no puede convertirse en criminal bajo ningún punto de vista, bajo ninguna circunstancia. Todo esto pasó con Joe y sin perjuicio de toda esta adversidad él siguió buscando a su hermano, participó activamente en los organismos de derechos humanos, pero lamentablemente no lo encontró. y así como Coco hay varios desaparecidos en Entre Ríos cuyos cuerpos siguen sin aparecer, y quienes están cumpliendo condena saben dónde están escondidos, enterrados, y no es de dignas personas esconder esa información”, concluyó.        

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