El titular de la Consultora Grupo Mercado, Jorge Majluff, se refirió al escenario electoral y los posicionamientos de los candidatos según los últimos trabajos de opinión pública de cara a los comicios que se avecinan.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza), Majluff sostuvo que las determinaciones en relación a la política “son definiciones muy para adentro, que las toma el ámbito político y la opinión pública las asimila muy de a poco; en especial los sectores más informados y en el ambiente de la política hay mucho runrún pero dentro de la opinión pública es muy incipiente”.
En cuanto a la candidatura de Adán Bahl, indicó que “la decisión de (Gustavo) Bordet de ungirlo como su candidato preferido, como su posible sucesor, le permitirá al justicialismo tener una estrategia de campaña mostrando la gestión de Bahl en la provincia como una gestión modelo, una gestión exitosa, lo cual es un valor poco frecuente en la política de los últimos años y si se logra instalar en la sociedad da una potencialidad para lograr un buen resultado electoral”.
Como ejemplo, comparó que “esto sucedió con Pedro Galimberti en el norte de la provincia porque su gestión en Chajarí fue bien vista y en el sector aledaño logro resultados muy positivos, ganándole a Frigerio en las elecciones de medio término”.
En ese marco, consultado por las posibilidades de los intendentes de Concordia, Enrique Cresto, y de Gualeguaychú, Martín Piaggio, que tienen intenciones de competir en una interna con Bahl, opinó que “es extremadamente difícil, veo con mucha dificultad que se pueda sostener una candidatura con un competencia real con el aparato oficialista en contra; de conseguir la cantidad de intendentes que tiene la provincia se torna muy difícil el armado político para poder competir de igual a igual contra quien sí lo tiene. Más allá de sus números propios o de la valoración de su gestión desde el arranque, que es presentar la oferta electoral, es una labor muy difícil que sin el soporte oficialista o sin el soporte principal del partido, se va a tornar muy complejo poder sostenerla”.
No obstante, aclaró que “en Paraná no haría la analogía con respecto a la provincia porque por ejemplo, Martín Guzmán que se manifestó con intenciones de participar en la interna por la Intendencia sí tiene una estructura, y es bastante más sencillo que un armado provincial. Es cierto que la potencialidad de aquellos que tienen la bendición de los oficialismos tienen otras ventajas competitivas, aparte de la cuestión estructural que produce el armado de la oferta, y también existen otras variables. Pero es bastante más sencillo hacer una armado local que un armado provincial”.
Sobre la figura de Rosario Romero como precandidata a intendenta de Paraná, dijo que “tiene un currículum importante, y es importante desde lo político, como cuadro político, como trabajadora y como conocedora de la cosa pública, pero la gente en esas cuestiones no la conoce demasiado y lo que tiene que poner en valor es ser la continuidad de Bahl, porque él ha logrado números positivos en su gestión y hace muy fuerte contraste con los números negativos de sus predecesores. Entiendo que quien se manifieste como la continuidad de Bahl y logre que la opinión pública lo vea de ese modo, va a lograr una ventaja competitiva que le dará una posibilidad de éxito importante en las PASO y las generales”.
En relación con las ventajas y desventajas que suponen las elecciones conjuntas, Majluff sostuvo que “con cualquiera de las dos decisiones que tomara el gobernador, el peronismo enfrenta una elección difícil. Quienes opinaban que iban a ir juntos con las nacionales creo que tiene que ver con la presencia de Javier Milei en el cuarto oscuro, que le quita votos en mucho mayor medida a Juntos por el Cambio y otros que –como yo- sostenían que era más favorable para el oficialismo ir separados era por la gran potencialidad que le dan los intendentes o los candidatos que generalmente tienen buena imagen en la provincia. Eso tracciona al candidato a gobernador de una manera importante, por la cercanía que tiene el intendente con la gente y esa parte de la boleta impulsa de abajo para arriba. En tanto, en el escenario de ir junto a las elecciones eso va a estar pero en menor medida porque el cuerpo del candidato a Presidente tiene más peso, y sabemos que el contexto nacional no pinta un buen panorama”.
Sobre el peso de Milei para restar votos a la oposición, sostuvo que “eso se mide de diferentes maneras y desde cualquier ángulo da ese resultado. Analizando los votos de los intendentes, se ve que cruzando los votos de quienes eligen solo a Milei con respecto a quién votaría para intendente, se ve que en mayor porcentaje corresponden a candidatos a intendentes de Juntos por el Cambio, y al revés analizando los votos de intendente de Juntos por el Cambio y ves a quien vota para Presidente, están Bullrich-Larreta y enseguida está Milei”.
De todos modos, afirmó que “hay muy poco corte de boleta, y la gente grande es más reacia al corte de boleta que las nuevas generaciones. Se ha visto que en elecciones separadas de las distintas provincias, los candidatos de Milei han tenido un desempeño bajo o malo, no mayor a 8 puntos pero creo que con la presencia de Milei se va a duplicar, por lo menos. Los candidatos a gobernador de Milei, pueden lograr no menos de 15 puntos, si van con la boleta pegada”.
Asimismo, sobre la injerencia en la intención de voto hacia Rogelio Frigerio como candidato a gobernador, analizó que “son dos cosas diferentes porque al medir a Frigerio, esta cuestión del pegado de boletas no está dentro de la construcción de la opinión de la gente con respecto a Frigerio. No tengo dudas de que, en general, la parte más pesada de la boleta es la del Presidente, después la del intendente y por último la del gobernador”.
Sobre el acompañamiento de la ciudadanía hacia las ideas que propone Milei, especificó que “cuando Milei tenía 20 puntos, las encuestas nos daban que 15 de esos puntos era porque es antisistema y apenas 5 porque compartían sus ideas. Y hoy escucho opinar a gente joven diciendo que quieren libertad, como si en este país no hubiera libertad. Con esto se ve el nivel de falta de pensamiento crítico, acá lamentablemente el electorado está votando anti-sistema y fuera de lo superficial no se escarba un poquito para ver qué hay detrás”. “No busquemos una coherencia ideológica a cómo se comporta el electorado porque no la hay, vota a favor de, en contra de, por odio a… y de un par de elecciones a esta parte, hemos visto que el electorado argentino, en el ámbito nacional particularmente, vota en contra de”.
Consultado por la figura de Patricia Bullrich sostuvo que “ha crecido un poco, hace muchos años que veíamos que el concepto de moderación o de candidato moderado era lo que la sociedad quería y pedía y lo que rendía más en las encuestas, pero lamentablemente eso está cambiando en el ámbito nacional y se ve que los primeros tres dirigentes que tienen mayor intención de voto tienen perfiles totalmente radicalizados: Milei, Cristina y Bullrich que viene creciendo, y en algunas ciudades da por arriba de Larreta”.
En relación con la idea de Cristina Fernández sobre una elección de tercios, Majluff aclaró que “todavía no se midió sin la figura de Cristina, y el que inmediatamente le seguía antes del anuncio era (Sergio) Massa que, políticamente y de cara a la opinión pública, puede ser el candidato que puede llegar a tener alguna posibilidad de éxito siempre y cuando venga algún éxito económico, que no está llegando, y en ese sentido, el gobierno está en doble match point en contra porque si en los próximos meses la inflación sigue en el nivel que está, las posibilidades de éxito de la mano de Massa se van a ir esfumando”.
Por último, sobre la influencia que tienen los compañeros de fórmula en el resultado de la elección, dijo no recordar “alguna compañera de fórmula que haya sido relevante desde lo electoral, salvo algún que otro vicegobernador”. “En la fórmula Bordet-Bahl cuánto pudo haber influido Bahl como vicegobernador para que la gente de las localidades del interior los voten, es casi nulo; lo mismo pasa con (Laura) Stratta, cuánto puede haber influido fuera de Victoria para traccionar la fórmula. Esto es meramente una cuestión de desconocimiento de la opinión pública, así que entiendo que influyen poco, no veo que tengan gran incidencia en la opinión pública”, concluyó.




