La periodista de Montevideo, Marga Gonnet, brindó un detallado informe sobre la crisis hídrica que atraviesa Uruguay, las acciones del gobierno para manejarla y los cuestionamientos por las demoras en hacer frente a la situación.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio De la Plaza), Gonnet sostuvo que “la situación está complicada porque según un informe muy escueto en la página de gobierno sobre las tres principales líneas de bombeo que traen agua hacia la ciudad, los valores de cloruros están dentro de los valores máximos que se fueron aumentando en los últimos meses” y especificó que “la última vez se aumentó a 720 miligramos por litro de cloruros y de sodio a 440 miligramos”.
Sobre su situación personal comentó que en su casa “en este momento el suministro de agua es normal pero la semana pasada en este barrio hubo cortes de agua prolongados, de casi 24 horas, en distintos puntos del barrio y los reclamos se han contestado a través de Twitter, caso por caso”.
En este marco, apuntó que “lo que se sigue diciendo desde el gobierno es que hay agua y ayer la ministra de Salud Pública, Karina Rando, salió a decir que tenemos agua potable, cosa que ya se sabe que no es así; ya desde octubre del año pasado se advertía la emergencia y el gobierno estaba en conocimiento de esta situación. Es mucho tiempo, y justamente eso es lo que reclama Federico Kreimerman que es el presidente de FFOSE, la Federación de Funcionarios de OSE (Obras Sanitarias del Estado), y además dice que el Instituto Uruguayo de meteorología (Inumet) cuenta con datos sobre esta crisis hídrica desde hace tres años y se viene advirtiendo desde octubre que las lluvias recién iban a llegar en la primavera tardía, a fines de septiembre”.
“Estos son los interrogantes que se plantean hacia la comunidad, porque desde el inicio la información que se nos dio fue muy magra y sobre el pucho, no hubo en ningún momento ninguna advertencia de que el agua estaba perdiendo calidad o que había que tener cierto resguardo; todo se inició a través de comunicaciones mediante la radio del Estado y con campañas que desinformaban porque decían que la comunidad debía tener cuidado, debía utilizar menos agua dentro de lo posible, dejarla correr antes de usarla, reducir el uso en las cisternas; no se dijo en ningún momento que podía generar alguna complicación sanitaria, y ese es uno de los temas que se vienen criticando”, sostuvo la periodista.
Sobre los motivos de la falta de acción del Estado, indicó que “desde que este gobierno tomó posesión en 2019 hubo un reajuste en todos los órganos del Estado, hubo altos porcentajes de reducción concreta de recursos, incluso desde el principio de la pandemia, y eso incluye también a OSE. Es una concepción de gobierno que tiene que ver con achicar todos los recursos posibles destinados al Estado o a los órganos o dependencias del Estado”.
En ese marco, dijo que “desde la directiva de FFOSE, Federico Kreimerman advertía que como daño colateral inmediato de este recorte de recursos, hay muchos trabajadores en conflicto porque a su vez OSE carece de personal en este momento; entonces los trabajadores están en conflictos y la administración o el cuidado de las líneas de bombeo que debería tenerse en todo el país, está comprometida”.
Asimismo, sostuvo que “los deportes están en curso de forma normal y no hubo ningún daño colateral en ese sentido” y especificó que “el agua embotellada aumentó un 462% en un año, y lo que el gobierno comenzó a hacer hace muy poco fue retirar los impuestos al agua embotellada, con lo cual hoy sale la mitad. Una botella de un litro de agua sale alrededor de 30 pesos uruguayos, que serían 0,78 dólares”. “Esto para una familia de cuatro personas equivaldría a 230 dólares por mes en agua embotellada -8.751 pesos uruguayos- lo que se acerca a la mitad de un sueldo muy bajo, que está por debajo de la línea de pobreza; un sueldo uruguayo muy bajo, rasgando la línea de pobreza sería de 25.000 pesos uruguayos”, explicitó.
En este escenario, apuntó que los problemas con la comunicación y las campañas del Estado “ha sido una constante que se viene dando desde 2019” y ejemplificó que “el lunes, una de las cosas que planteaba sobre la imagen del Presidente el politólogo y director de la encuestadora Factum, Óscar Botinelli, es que un 63% de personas considera que la gestión del gobierno es mala o muy mala, tomando un periodo muy corto de entre un mes y 10 días, que es cuando se comenzó a tratar esta situación como una emergencia hídrica”.
Gonnet también planteó que “hay una politización muy fuerte de la crisis hídrica, pero según Botinelli si bien hay una percepción muy negativa en relación a la gestión de esta crisis hídrica, si se mira por partido político, los votantes del Frente Amplio hacen una crítica muy fuerte hacia el partido en relación a no haber previsto esto o no haberlo solucionado antes, y a su vez la oposición que se compone por Cabildo Abierto, Partido Colorado, Partido Nacional y Partido Independiente, se polariza mucho más: un 30% considera que es buena o muy buena la gestión y el resto se suma al 63% que la considera mala o muy mala. Esto permite ver que la percepción de la gente respecto de la coalición de gobierno está muy fraccionada en relación a esto”.
Por último, confirmó que "a las 5.43 de la madrugada de este miércoles hubo un terremoto en la zona y una de las cosas que se está advirtiendo es que el hecho de hacer pozos en todos lados en busca de agua obviamente interfiere con la estructura geológica de la ciudad. Esta mañana, en declaraciones radiales la geóloga especializada en sismos, Leda Sánchez, confirmó el sismo que se produjo en Atlántida, Canelones y Paso de los Toros, donde está radicada una planta de UPM que utiliza muchisima agua de OSE".




