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Ataque terrorista en Israel: la experiencia y sensaciones en la voz de una paranaense

La paranaense Sonia Arcusin vive en Jerusalén desde hace 1995 con su marido, Daniel Marcoff, también oriundo de Paraná, y relató cómo se viven estas horas tras el brutal ataque terrorista de Hamas al territorio de Israel. En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza), Arcusin sostuvo que “es muy doloroso lo que está pasando; más allá de si se está a favor de la Franja de Gaza o de los árabes o no, la situación es muy fea”. “Levantarse a la mañana y que estén apuntando con un arma a 500 personas al mismo tiempo, es muy desagradable y doloroso. No encuentro la palabra exacta para expresarlo. Hasta que el país se pudo organizar, las Fuerzas Armadas pudieron contraatacar y defenderse ya habían pasado muchas horas y fue un golpe bajo muy duro”, comentó.

Consultada por cómo se vie hoy, contó que “no es para nada un día común, las calles están prácticamente vacías, las clases se suspendieron hasta el miércoles para que la gente se pueda organizar, los que trabajan son quienes tienen un trabajo obligatorio como fue en la época del Covid”.

Como ejemplos, mencionó: “Yo hoy iba a salir al trabajo porque si bien no es obligatorio me queda al lado de mi casa, pero justo hubo una sirena, que ayer no hubo. Cuando suena la sirena, por la distancia en que está Jerusalén de la Franja de Gaza, tenemos un minuto y medio para llegar a los cuartos de seguridad que tienen todos los edificios. Los edificios modernos tienen cuarto de seguridad propio dentro de cada casa, para situaciones de ataque, pero los edificios más antiguos –como el mío- tienen en planta baja un cuarto para toda la gente del edificio. La señora del cuarto piso que tiene dos bebes mellizos, no llegó a alzar a los bebés y salir en ese minuto y medio”.  “En ese momento es cuando uno tiene que correr; yo dejé el celular, llamé a los chicos y salimos corriendo al cuarto de seguridad, y hay que quedarse ahí hasta que pasa el bombardeo. Y después que se escucha el bombardeo hay que quedarse 10 minutos encerrados porque pueden caer restos de las bombas”, agregó.

Respecto de los días previos al ataque, Arcusin relató que “justo la semana antes fue la Festividad de las Cabañas, una festividad judía donde la gente duerme afuera de las casas en cabañas para recordar los días que los judíos salieron de Egipto y no tenían casas fijas. Es una semana entera donde el 90% de la población estaba de vacaciones, no hay escuela y no hay actividad. Y justo el día del ataque fue un sábado a las 6 de la mañana que es el día sagrado y no se trabaja, no hay escuela, no hay transporte público. Es como un domingo en Argentina. Yo que soy una persona que no estoy todo el día con la radio o la televisión no estaba al tanto de la situación, la gente más informada directamente con la realidad militar dicen que no se veía venir algo, pero que en los últimos días se veía una organización en la Franja de Gaza haciendo ejercicios. No tengo el conocimiento para hablar mucho del tema, pueden hacer lo que quieran y cuando quieran porque están en todo su derecho de organizarse para protegerse pero atacar de esta forma es muy duro, porque una cosa atacarse entre milicias y otra cosa es atacar a familias. Fue un desastre”.

Agregó que “el hijo de la señora que limpia mi casa estaba en la fiesta electrónica, vive en el barrio al lado del mío y es un pibe como cualquiera. Había ido a la fiesta con unos amigos y estuvo escondido durante horas debajo de un árbol, hasta que lo liberaron pasaron muchas horas, que fueron muy críticas y muy duras, y ahora el servicio de salud mental está dando atención a mucha gente”. “Muchos de los que viven en zona de la Franja de Gaza son argentinos, son sudamericanos, de habla hispana, gente que no sabe mucho hebreo y mi hermana que es psicóloga está dando atención telefónica a un montón de gente. Las cosas que está escuchando son inimaginables, es todo muy duro”, relató.

Por otra parte, comentó que “se dice que hubo una falla muy grande de la parte de inteligencia, que saben de antemano las cosas, y por ser día festivo, sábado, más la situación política que se está viviendo en Israel hace poco más de medio año, ya de por sí la situación no estaba estable. Hay complicaciones políticas entre la derecha y la izquierda tratando de cambiar la Constitución, y por lo visto este ataque agarró al gobierno y al servicio de seguridad con los pantalones bajos”.

En tanto, dijo que la relación cotidiana entre israelíes y árabes “depende mucho del ámbito en que cada uno se mueve o trabaja, Jerusalén es una ciudad que tiene una parte poblada por árabes y otra parte poblada por judíos, hay diferentes tipos de barrios árabes –algunos son más amistosos y otros que son menos amistosos- los judíos en general no entramos en los barrios árabes, los árabes no tienen más opción que salir a trabajar a nuestros barrios”. “En lo personal trabajo en la Facultad de Educación de Jerusalén con una chica árabe que vive en un barrio donde en este momento no puede ni salir de la casa por miedo a ser atacada, por miedo a no tener adónde refugiarse si suena la alarma. Las dos somos educadoras, somos re amigas pero hay una diferencia cultural muy importante y hay dolor y miedo de ambos lados. Esto no es de los árabes o de los judíos, la sensación es que hay un grupo de terroristas que maneja las cosas”, ejemplificó.   

Sobre sus hijos comentó que tienen 15, 12 y 11 años que “están muy asustados y más allá de eso todo el tiempo están con los celulares viendo todo lo que pasa, no hay filtro; en otras épocas, en otras guerras no había esta parte mediática y digital, entonces tratamos de controlar lo que ven pero es muy difícil. Se pasan muchos videos, mucho fake news, muchas cosas que no debería ver ningún chico ni ninguna persona tendría que vivir”. Ejemplificó que “el hermano de una compañera de escuela de uno mis hijos se tuvo que presentar ayer en la milicia y lo mataron. Tiene una compañera que está ahora en duelo y cuya vida nunca más volverá a ser lo que era antes”.

Finalmente, afirmó que “cada guerra tuvo su estilo, cada guerra ha sido diferente con cosas similares, pero esta es la primera vez que tenemos que salir corriendo al cuarto de seguridad porque en guerras anteriores no tiraban hacia Jerusalén porque hay mucha población árabe y está lo más sagrado que tienen el pueblo árabe que es la mezquita. Pero ahora han tirado para cualquier lado sin discriminación, a diferencia del Ejército de Israel que tira con mucho cuidado, sabiendo adónde va caer”.

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