El economista, profesor universitario y ex ministro de Producción de Entre Ríos, Roberto Schunk, analizó las medidas que anunció el Presidente de la Nación, Javier Milei, para desregular la economía.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza), Schunk sostuvo que "se está poniendo en juego el sistema republicano, la división de poderes, porque Milei fue legal y legítimo porque ganó con el 55% de los votos pero eso no le da el derecho de hacer lo que quiera, y tenía todos los implementos institucionales para llevar adelante todas sus ideas, para eso está el Congreso de la Nación”.
“Mi gran preocupación tiene que ver con la modificación en el plano del derecho del trabajo, la caducidad de la ultra actividad, que es el corazón de la institución del derecho del trabajo, es la que rige los convenios colectivos de trabajo. Esto es clave para los gremios porque si un convenio colectivo tiene un vencimiento, directamente se va a regir por la ley de contrato de trabajo que es la ley base, desparecen todos los derechos de los trabajadores. Acá se están planteando cuestiones que no tienen nada que ver con un sistema democrático y republicano”, planteó.
Asimismo, sobre la determinación de eliminar el control estatal en ciertos sectores de la economía, apuntó que “se va a profundizar la concentración porque esto está hecho para los grandes actores económicos”. “Cualquier plan de estabilización siempre toma en cuenta la situación de los trabajadores también, pero acá directamente del salario de los trabajadores no se habla. Vamos a hablar de un 35 o 30% de inflación en diciembre y no hablamos de la recomposición del salario, sí se habla de todo el resto. Y cuando se mira lo que se va a ajustar en 2024 están jubilaciones y pensiones con un 0,4% respecto del PBI de ajuste, cuando los jubilados no están en condiciones de que se les vuelva a ajustar; en transferencias a las provincias habrá un ajuste del 0,5%; los subsidios energéticos y de transporte se van a reducir 0,7% del 2% sobre el PBI que es el déficit de este año”, puntualizó.
“Por eso no se puede entender; acá se hablaba de una revolución libertaria y resulta que es un ajuste brutal como nunca antes visto; todos los planes de estabilización contemplan a los distintos sectores de la economía pero éste no ha tenido en cuenta qué pasa con los trabajadores”, resumió.
En cuanto al rol del Congreso, sostuvo que “se va a contradecir porque si él manda al Congreso significa que no hay una urgencia, porque si puede mandar todas las modificaciones de leyes que no están en el DNU significa que el Congreso está vigente. Es una situación muy complicada en la que se está metiendo Milei”.
Asimismo, apuntó al rol de los gobernadores y señaló que “desde el gobierno habían planteado que había que volver con Ganancias para los trabajadores porque los gobernadores se lo pedían y resulta que ninguno de los gobernadores está pidiendo eso. Los gobernadores pidieron recomponer el ingreso participando del Impuesto al Cheque, pero se han encaprichado no solamente en una licuación inflacionaria de los salarios sino que además, con este descuento del impuesto a las Ganancias, va a ser brutal cómo va a caer el ingreso en los sectores formales”.
Y en tal sentido, advirtió: “Cuando el pueblo no puede comprar la comida, se terminaron las palabras. El salario promedio en Argentina es de entre 350 y 400.000 pesos; la carne subió el miércoles pasado a dos dólares y medio el kilo vivo, lo cual fue inédito porque siempre el sector reclamó un dólar y no se lo daban, esto significa que un kilo de asado va a costar entre 8.000 y 10.000 pesos. Mientras el gasto de una familia tipo son más o menos 13.000 pesos, son 390.000 pesos solamente de comida, sin contar el resto”.
Además, alertó que “hay que ver cómo se presenta ahora el tema de los servicios públicos, de los servicios económicos, de los subsidios energéticos, los subsidios al transporte; son cuestiones que no dan para mucho. La gente puede bancarse cualquier cosa, lo que no se va a bancar es que le falte la comida en la mesa, y a esto hay que tomarlo muy en serio porque con los aumentos que se están produciendo en los alimentos, no está garantizado que las familias pueda comer los 30 días del mes”.




