El ex legislador nacional y ex intendente de Gualeguaychú, Emilio Martínez Garbino, analizó las medidas que anunció el Presidente de la Nación, Javier Milei, para desregular la economía.
En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza), Martínez Garbino sostuvo que “no sorprende porque Milei dijo lo que iba a hacer y por eso hice público mi apoyo a (Juan) Schiaretti porque entendía que estos extremos no solucionan la situación de la Argentina, porque lo primero que tendrían que hacer los que estaban hasta el 10 de diciembre, es plantearse porqué hoy está Milei en la Casa Rosada, qué hicieron para que Milei esté en la Casa Rosada y esa autocrítica, los que estuvieron gobernando, no se la han hecho”.
Planteó en ese contexto, como “un disparate” que “más allá de hacer juicios de valor, de los 10 gobernadores del peronismo plantearon que hay que tirar abajo la ley que sacó Ganancias a muchos sectores del trabajo, pero hace un mes avalaron todo eso, y Milei en su momento votó esa quita de Ganancias”.
Consideró que “el Congreso va a tener un rol muy importante porque hay muchas cosas que necesitan la aprobación del Congreso de la Nación” y explicó que “los DNU tienen una validez y si no se tratan en un año cobran vigencia, hay una comisión especial bicameral para tratar los DNU”.
Y agregó: “Dije hace tiempo que estábamos presenciando o en vísperas de la defunción de la política en Argentina, tal como uno entiende la política y querer pensar que lo que emergió a partir de 10 de diciembre es lo nuevo en la política, es engañarnos. Entiendo que tiene que haber serios planteos de la sociedad en esto pero con genuinos representantes dirigentes, no con los dirigentes que tenemos hoy, que son dirigentes sindicales que han vivido a espaldas de sus representados, o de aquellos que han lucrado con la pobreza. Eso no puede ser una alternativa”.
Por otra parte, apuntó que “el margen de maniobra de los gobernadores es muy acotado, porque es de larga data que son administradores del poder central. Y con los legisladores ha sido tradicionalmente un intercambio de figuritas y favores entre gobiernos provinciales y gobiernos nacionales que hacen que los legisladores terminen votando cosas de las que después reniegan”.
Respecto de la falta de renovación de dirigentes, incluso en el gobierno de Javier Milei, Martínez garbino indicó: “Uno está cansado de repetir lo mismo: acá hay una crisis esencial de dirigencia, en Argentina no hay dirigentes capaces de plantear cosas distintas y ciertas y cuando existieron alternativas –que existieron en la provincia y en el país- la gente no lo vota porque piensa que no llegan; no votamos en función de la esperanza que nos reporta alguien sino que se vota en función de sacar al que está”.
Consideró que “seguramente muchas de las cosas del DNU van a caer en la Corte Suprema” y advirtió que “si se lee o escucha este Decreto de Necesidad y Urgencia me hizo acordar al discurso de Martínez de Hoz apenas asumieron con el golpe militar”.
“Mi preocupación es que nadie se hace un mea culpa de porqué llegó esto, y quiero ser claro: deseo que tenga éxito sea quien sea el gobierno, porque el que paga los platos rotos es Juan Pueblo. Un país que tiene todo”, agregó.
Sobre los cacerolazos de la noche del miércoles, analizó: “No hago un juicio de valor pero percibo en cierto sector de la sociedad que hay una cierta aquiescencia, una cierta predisposición anímica a aguatarse el chubasco y esperar a ver qué pasa, lo que sucede es que eso es un plano teórico porque las consecuencias de estas medidas se van a vivir dentro de algunos meses, y quiero saber si ese estado de ánimo va a subsistir. No hay programa económico que sea viable si no despierta confianza en la población, así pasó con otros planes. Pero lo que más me preocupa es la ausencia de buenos dirigentes, porque ahora vemos a los de siempre”.
“Yo soy optimista sobre el futuro de Argentina porque tiene los recursos, fundamentalmente humanos, para salir adelante. Es un país que tiene todo pero necesita buenas conducciones, buenos liderazgos, que es lo que está ausente en Argentina, no hay”, concluyó.




