Mangona estaba procesada en una causa por narcotráfico desde marzo.
(de ANALISIS)
Falleció este martes la psicóloga Analía Mangona, quien estaba internada en la provincia de Corrientes, tras pelear varias semanas contra el Covid-19, supo ANÁLISIS. La profesional estaba procesada desde marzo en una causa por narcotráfico tras un operativo del Escuadrón de Gendarmería de Corrientes que le incautó 49,3 kilogramos de marihuana del baúl de su Fiat Argo color blanco.
Mangona, quien cumplía funciones en la Fuerza Aérea, contrajo covid en sus últimos días bajo arresto preventivo a principios de junio, cuando el juez de Paso de los Libres Gustavo Fresneda decidió otorgárle la posibilidad de aguardar el juicio en libertad. De hecho, Mangona estaba internada por coronavirus en Corrientes al momento de la decisión del magistrado y desde entonces peleó por su vida hasta este martes.
El 27 de marzo de este año, Mangona volvía a la provincia por la Autovía 14 junto a la empleada de la municipalidad de Paraná Fernanda Melchor con casi 50 kgs de marihuana prensada en el baúl del auto. Un operativo de control de Gendarmería a la altura de Santo Tomé descubrió el cargamento de droga y detuvo a las dos mujeres.
Desde entonces estuvieron detenidas en el Escuadrón de Gendarmería de Santo Tomé hasta principios de junio cuando le revocaron la prisión preventiva. A raíz del fallecimiento, se estingue la acción penal contra Mangona pero no contra Melchor, que deberá aguardar la investigación y quedará a la suerte de lo que resuelva el Tribunal Oral Federal de Corrientes.
Analía Mangona tenía 52 años y era madre de dos hijos mayores. El marido de Analía Mangona, el piloto de Fuerza Aérea, Fernando González, había fallecido en 2001, en un accidente de aviación. Fue el 17 de mayo en que cayó en Mendoza, el Fokker F27 de la II Brigada Aérea, cuando regresaba a la capital entrerriana. Fallecieron cinco personas en ese 2001. El Fokker inició el carreteo para el decolaje desde la IV Brigada Aérea, con asiento en El Plumerillo (Mendoza) y segundos después de despegar con dirección a la cabecera Norte, comenzó a fallar uno de los motores turbo hélice. La aeronave se desvió levemente de su línea de decolaje y el piloto no pudo realizar un aterrizaje de emergencia. Con la avería declarada, el avión no alcanzó a elevarse más de 20 metros, realizó un brusco viraje hacia el Este y cayó de trompa en un descampado que está situado a unos 300 metros de la cabecera de pista, a unos 500 metros de la Ruta Nacional 40 y a unos 12 kilómetros de Mendoza capital.
Las grandes llamaradas y el humo negro provenientes de dos explosiones sucesivas del bimotor, se vieron claramente desde la ruta 40 que comunica Mendoza con San Juan. El avión, que había participado del puente aéreo durante la Guerra de Malvinas, cayó cerca de un basural clandestino que es frecuentado por linyeras, que buscan elementos de valor entre los residuos. Los cinco ocupantes del Fokker F27 se encontraban en la ciudad de Mendoza para cumplir con un vuelo ordenado por la superioridad, según indicó la Fuerza Aérea Argentina en un comunicado oficial. La nave cayó ante la mirada atónita de una gran cantidad de periodistas que se habían congregado en la aeroestación local, para recibir al gobernador mendocino Roberto Iglesias que estaba a punto de arribar, procedente de Buenos Aires ese día.
Las víctimas fatales del Fokker fueron el comandante de la aeronave, capitán Fernando Dámaso González; el copiloto, primer teniente Claudio Germán Vellenich, y los mecánicos aeronáuticos, suboficial principal Ramón Alfredo Ortiz, suboficial principal Anselmo Alfredo Abasto y suboficial ayudante Alberto Ramón Olmedo.




