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Paraná: indolencia de 4 empresas ante el clamor de una embarazada

(Foto ilustrativa)

Por T.F.

Una pareja con una niñita de 4 años y un embarazo de riesgo de 6 meses compró un acondicionador en noviembre. Tres meses después, cuatro empresas se niegan a ponerlo en marcha.

Los jóvenes juntaron el dinero y compraron en noviembre pasado el aparato más barato, previendo un embarazo complicado como fue el anterior, y a sabiendas de los pronósticos meteorológicos que anunciaban fuertes calores y sequía. Lo que está ocurriendo.

Lo hicieron instalar con el servicio oficial. Todo venía bien en noviembre de 2022, pero es marzo de 2023 y la familia no tiene su acondicionador; la embarazada ha debido soportar sin alivio los peores calores en décadas, con problemas propios de su estado: necesario reposo, presión alta… Y todo por la desidia de empresarios que los atraparon entre mentiras mientras se acusan mutuamente, sin apreciar el daño que están produciendo.

En aquel noviembre, los técnicos oficiales no lograron hacer funcionar el acondicionador. De noviembre de 2022 a marzo de 2023 pasaron más de tres meses, los más calurosos de las últimas décadas, y la pareja los afrontó sin el acondicionador y sin el dinero con el que hubiera podido adquirir algún otro aparato. Las respuestas fueron elusivas y arbitrarias; ni siquiera les permitían desinstalar el aparato que les entregaron roto.

La denuncia

Los empresarios no respondieron con veracidad a las decenas de llamados telefónicos que realizaron sus víctimas, ni ante la denuncia presentada en Defensa del Consumidor. Y tarde advirtieron que otros clientes sufrieron problemas parecidos con similares proveedores.

Los empresarios estaban en conocimiento de que los llamados los hacía la joven docente embarazada, que necesitaba mayor comodidad por prescripción médica. Los detalles del maltrato, debidamente documentados, son de novela.

“Adquirí el equipo de Aire acondicionado split inverter marca Hyundai (artículo 020732 A.A.SPHYUNDAIHY10INV3200FC1756F) en forma presencial en Frávega Paraná (calle Carlos Pellegrini 176) el día 26/10/2022. Contraté el servicio de instalación del mismo en el servicio técnico oficial que me indicaron en Solnik SA, que es Técnica Paraná (avenida Almafuerte), quienes concretaron la instalación del equipo el día 25/11/2022. Al finalizar la instalación se prueba el equipo y constatan que el equipo exterior no funciona, a lo que nos dicen que tiene la ‘placa inverter’ quemada, y que tenemos que accionar la garantía. Dejan todo como está instalado y se retiran”.

Hyundai, Frávega Paraná, Solnik SA y Técnica Paraná (uno de cuyos técnicos firma como Rafael Quinodoz), son los denunciados como corresponsables del maltrato, que tiene aristas sorprendentes. Por ejemplo: la empresa Solnik avisó, luego de una veintena de reclamos, que el repuesto había sido enviado a Paraná y recibido en Técnica Paraná. Pero aquí insistieron conque no llegó nada, y allá insistieron conque sí llegó. Empleados de las empresas tienen, para colmo, un pésimo concepto de los instaladores.

La embarazada pidió entonces a Técnica Paraná que revisara los envíos, y la respuesta fue la siguiente: “no podemos revisar cada envío, tenemos mucho trabajo”. Para entonces, había pasado todo diciembre, todo enero y parte de febrero sin cumplir con su cliente embarazada y su familia.

Aquellos treinta días

La denuncia ante Defensa del Consumidor continúa así: “El lunes 28/11/2022 accionamos la garantía a través del servicio técnico de Solnik SA, llamando al 08108106000 ya que no tiene oficinas físicas en Entre Ríos según nos indican. Nos informan que la demora puede ser de 30 días para que solucionen el problema, esto es envíen la pieza a reparar. Hoy, luego de comunicarnos al menos dos veces por semana desde que comenzó la travesía, seguimos sin respuesta. Nos dijeron que desde depósito no envían la pieza, luego nos dijeron que era un problema del despacho con su servicio de entrega, pero luego volvieron a decirnos que el repuesto está en faltante. Evidentemente ellos ya se encuentran fuera del plazo que nos habían asegurado para solucionar el tema”.

Todo esto fue denunciado en enero, cuando ya había pasado un mes y medio del maltrato. El plazo ya era excesivo. Pero a los 30 días que los empresarios se tomaban, decidieron sumar otros 60 días de manera aún más arbitraria, y pasados los 90 días continúan sin resolver el problema.

Dice el esposo en su denuncia: “Nos hemos visto gravemente perjudicados ya que mi esposa está embarazada y debe permanecer en reposo, pasando estas olas de calor sin poder hacer uso de nuestro bien que adquirimos de buena fe a una empresa conocida e instalamos con sus instaladores. En un mismo día (el día de la fecha) nos dijeron primero que la pieza estaba aprobada para su despacho y solo debía coordinarse el envío, y al rato volvimos a llamar y nos dijeron que la pieza estaba faltante. Está situación ha afectado la salud de mi esposa embarazada, y además vemos que nos mienten en la cara, y no hay otro lugar o persona para reclamar que ese 0810”.

Para entonces, la pareja pedía que los empresarios resolvieran de alguna manera la situación.

Siguen los engaños

Como pasaban los días y no llegaba el repuesto, pensaron en pedir a los instaladores que desinstalaran el aparato, pero ellos, que no conseguían el repuesto ni daban respuesta alguna, querían cobrar también por la desinstalación. Ponerlo costó 40.000, sacarlo costaba un poquito menos, de modo que la pareja hubiera desembolsado casi 80.000 pesos más los 120.000 que costó el aparato, para al final de cuentas no tener aire acondicionado. El absurdo total. Y luego de reparado, debía desembolsar otros 40.000 pesos para reinstalarlo… Cuando en verdad habían elegido el aparato más barato en el mercado, porque se trata de una pareja de recursos escasos.

Pasó todo diciembre y nada, pasó la primera quincena de enero y nada. Pasó la segunda quincena y nada. Pasó la primera quincena de febrero y nada, la asegunda quincena y nada. La embarazada debió transitar todo el verano sin la plata y sin el acondicionador. En reposo, con presión alta. Ahora se encuentran conversando con vecinos para ver si, antes del parto, consiguen una casa en alquiler, como alternativa.

Las víctimas se hartaron de reclamar, y los victimarios se hartaron de mentirles. Cada dos o tres días un nuevo cuento, siempre con la idea de postergar la solución al problema creado por las cuatro empresas.

Está claro que en Defensa del Consumidor recibieron la denuncia el 13 de enero, hace mes y medio. Y nada. Es decir, la pareja ha hecho todo lo que podía hacer por la vía legal. Al punto que consultó a un abogado y éste respondió que convenía seguir con Defensa del Consumidor, porque si llamaban a conciliación y en el ínterin llegaba el repuesto, ellos, las víctimas, iban a tener que afrontar los honorarios de los abogados intervinientes.

Y justo en esos días los empresarios se acusaban mutuamente porque unos decían que el repuesto llegó y los otros decían que no, entonces las víctimas de estos atropellos se hacían a la idea de que el asunto podía resolverse rápido. Pero no. Eran maniobras de dilación. El maltrato continúa sin solución de continuidad.

Hyundai, Frávega Paraná, Solnik SA, Técnica Paraná, ya causaron el daño. Pero como el verano continúa en marzo tan bochornoso como el negocio en cuestión, quizá los jóvenes con su niñita de 5 años (los cumplió en enero) podrían contar con el aparato en estos días, cuando está por nacer su bebé. La paciencia plausible de la pareja ha demostrado que todas las vías lógicas fueron insuficientes ante la violencia ejercida por las cuatro empresas.

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