Bancos, cuentas y sociedades offshore
Cómo los hermanos Claudio y Marcelo Tórtul construyeron una arquitectura financiera internacional que abarcaba Estados Unidos, Islas Vírgenes Británicas, Panamá, Portugal, España y Uruguay. Inversiones varias, sociedades offshore, bancos, cuentas y criptomonedas, en un expediente reservado en el Juzgado Federal de San Isidro, en una causa compleja que traerá secuelas y consecuencias.
Por Daniel Enz
El 5 de noviembre de 2017, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación publicó los Pandora Papers: 13,4 millones de documentos filtrados desde estudios jurídicos especializados en paraísos fiscales. Los documentos exponían las estructuras societarias que las elites económicas globales utilizaban para ocultar fortunas, reducir cargas impositivas y mover capitales fuera del escrutinio de los fiscos nacionales. Entre los nombres argentinos que aparecían en esa filtración estaban los de Claudio y Marcelo Tórtul, dos empresarios de Paraná que desde hacía años administraban contratos millonarios de seguridad privada con ENERSA, la empresa eléctrica del Estado entrerriano.
La noticia cayó en Entre Ríos como una piedra en un pozo sin fondo: hizo ruido por un momento y después desapareció. Algunos medios digitales la mencionaron brevemente. No hubo investigación periodística en profundidad, no hubo pedidos de informes legislativos, no hubo controles públicos de la AFIP. Los Tórtul nunca dieron explicaciones. Años después ANÁLISIS pudo confirmar que esa aparición en los Pandora Papers no era un accidente sino una señal: detrás de las empresas de seguridad privada y los contratos estatales había una estructura financiera internacional de notable sofisticación, construida a lo largo de años y desplegada en múltiples jurisdicciones.
El dinero que alimentaba la estructura exterior de los Tórtul tenía un origen preciso y documentado: los contratos de seguridad en diferentes puntos del país y en particular el acuerdo con ENERSA, la empresa eléctrica del Estado entrerriano, operado a través de Tornell S.A.Ese flujo mensual, cobrado en pesos y convertido en dólares mediante mecanismos de dolarización informal, era la materia prima que se procesaba, blanqueaba y distribuía hacia el exterior. Los Tórtul han desarrollado negocios en por lo menos siete jurisdicciones en los últimos diez años: Estados Unidos (Miami), las Islas Vírgenes Británicas, Panamá, Portugal, España, Uruguay y el espacio cripto offshore. Cada jurisdicción cumple una función distinta dentro del sistema: algunas sirven para constituir sociedades; otras, para colocar activos inmobiliarios; otras, para alojar fondos en cuentas bancarias; y otras, para triangular operaciones de mercadería o servir como refugio contingente ante posibles consecuencias judiciales. El “hub”(plataforma que concentra el flujo económico y financiero) operativo en Argentina era el HSBC. La función del banco no era de ahorro sino de tránsito: recibía los cobros de ENERSA, operaba las conversiones de pesos a dólares mediante el Contado con Liquidación y el Mercado Electrónico de Pagos (MEP), y desde allí transfería fondos hacia el exterior.
La presencia de los Tórtul en el mercado financiero estadounidense es la más documentada y la más estructurada de toda la red exterior. Se articula en cinco componentes: el fondo Avenel, los activos en Morgan Stanley, las cuentas en Charles Schwab, dos sociedades constituidas en 2021 y un conjunto de inversiones inmobiliarias en Miami, según consta en el expediente de la causa por las coimas de Securitas. El primer componente documentado es Avenel, un fondo o vehículo de inversión radicado en Estados Unidos, con el que los Tórtul tienen relaciones de negocios desde fines de 2016. O sea, desde meses antes de que los Pandora Papers expusieran la estructura offshore de los hermanos.
El segundo componente es Morgan Stanley, el banco de inversión estadounidense que los Tórtul utilizan como custodio de sus activos financieros en dólares y como fuente de crédito. En noviembre de 2022 logró dos millones de dólares de crédito, garantizados con el propio portfolio de bonos que tienen en custodia. Pero Morgan Stanley no es solo un banco custodio: es un nodo activo en el circuito de movimiento de fondos. El sistema opera como una rueda: la liquidez fluye entre Argentina (HSBC) y el exterior (Morgan Stanley) según las conveniencias del momento.
En marzo de 2021, los Tórtul comenzaron a evaluar las posibilidades de unbanco extranjero como vía para sacar dólares hacia el mundo cripto. La ruta Morgan Stanley-Binance habría permitido convertir activos financieros formales en criptomonedas para operar con mayor opacidad.
El tercer componente es Charles Schwab, el bróker bursátil estadounidense. Schwab es un empresario e inversor estadounidense que creó el primer bróker de bajo costo de la historia y, en el proceso, contribuyó a democratizar la compra de acciones por parte de los particulares. El que avanzó en ese sentido fue Marcelo Tórtul y abrió una cuenta. Tiene acciones de Marcelo, está habilitada también a nombre de Claudio Tórtul, e incluye a un tercer titular, posiblemente Alberto Guzmán, el contador que gestionó la constitución de las sociedades en Estados Unidos y preparó las declaraciones impositivas personales de ambos hermanos ante el fisco americano.
El cuarto componente es la constitución de sociedades en Estados Unidos. El proceso comenzó en 2021. El circuito de confianza para armar estructuras offshore funciona por recomendación personal entre operadores. En noviembre de 2021 ya tenían armadas dos sociedades LLC, operativas, listas para recibir inversiones. Una LLC (Limited Liability Company) en EE. UU. es una estructura empresarial híbrida que protege el patrimonio personal de los dueños ("miembros") ante deudas comerciales, ofreciendo flexibilidad fiscal. Es ideal para extranjeros y pequeños empresarios. El destino prioritario de los hermanos Tórtul fue el mercado inmobiliario de Miami. De hecho, ese año se habría adquirido un terreno a través de la firma NBV y se vendió un departamento en casi 300 mil dólares.
En paralelo con las gestiones en Miami, en el mismo período de septiembre-octubre de 2021, los Tórtul constituyeron dos sociedades en las Islas Vírgenes Británicas (BVI), jurisdicción offshore clásica caracterizada por la nula tributación y la opacidad societaria. Se llama Lovette Trading Limited y pasó a ser la primera sociedad offshore de los Tórtul en las Islas Vírgenes Británicas. Al parecer hubo una segunda sociedad en BVI, pero no se pudo acceder a la denominación. Las funciones específicas de Lovette Trading Limited en el entramado no están completamente especificadas, pero su constitución simultánea con las dos LLC estadounidenses indica que forman parte de una arquitectura integrada: las sociedades de Miami para el mercado inmobiliario y comercial americano; las BVI para inversiones financieras o activos que requieren mayor opacidad. El plan completo contempla una sociedad holding en el exterior —probablemente la BVI— que actúa como propietaria de los demás vehículos, y un trust irrevocable que protege los activos de eventuales reclamos judiciales o patrimoniales. Es la arquitectura estándar de la planificación patrimonial offshore de alta gama.
(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 116, del día 23 de abril de 2026)





