Entre Ríos, tráfico de fauna y caza sin ley
El allanamiento de autoridades nacionales de control de fauna a un coto de caza en Gualeguaychú desnudó una realidad con ribetes escandalosos. El operativo se inició por una denuncia de tráfico de animales y terminó por comprobar el fraude en el ingreso de especies exóticas, cuya cacería no está autorizada en Entre Ríos. Además, todo esto ocurrió en un establecimiento que no está habilitado para operar como prestador de turismo cinegético. También se evidenciaron otras irregularidades. Según se reveló a ANÁLISIS, el lugar no contaba con el libro de registro cazadores extranjeros, ni el de las armas utilizadas y piezas cobradas. Tampoco los visitantes tenían sus licencias de acuerdo a la normativa vigente, como ninguno de los que realiza la actividad la provincia; hoy por hoy, sólo se extiende una constancia provisoria.
Por Silvio Méndez
El 10 de junio pasado, una comisión de la Subsecretaría de Medio Ambiente de la Nación allanó un establecimiento rural en Costa Uruguay Sur, departamento Gualeguaychú. Con el apoyo de Prefectura Naval, personal de la Brigada de Control Ambiental (BCA) realizó una amplia requisa en la estancia Punta Caballos, donde opera “De Bernardis Hunting”, una afamada firma que brinda servicios de turismo cinegético de alta gama. La medida fue ordenada por la Fiscalía Federal a cargo Pedro Rebollo, a partir de una denuncia efectuada por la fundación internacional “Freeland”. La filial argentina de la ONG advirtió la muerte de un ciervo colorado que fue publicada en redes sociales y que situaba el lugar del hecho a ese paraje del sur entrerriano. Hasta allí fue la comisión, en búsqueda de elementos para averiguar la posible infracción a la Ley Nº 22.421 de Conservación de la Fauna que regula el tráfico interjurisdiccional de especies silvestres. Pero lo que se encontró fue mucho más. Se hallaron indicios de la comercialización ilegal de animales, trofeos, municiones y armas. Además, el ingreso amañado de ejemplares exóticos a la provincia a un coto de caza que opera sin habilitación y el accionar sin control ni registro de cazadores extranjeros que no cuentan con licencias ajustadas a la normativa.
Toda esta concatenación de ilegalidades comenzó a ser investigada por el fiscal Federal de Gualeguaychú quien, a los nueve días del primer procedimiento, ordenó una nueva requisa a un galpón que pertenece al empresario involucrado. Allí se encontró una enorme colección de trofeos, animales embalsamados, balas, escopetas y revólveres en una cantidad de bienes secuestrados que fueron valuados en más de 1.326 millones de pesos. La defensa del dueño de la firma, Héctor Óscar De Bernardis, se expuso este 7 de julio a través de una solicitada. Aunque lo cierto es que el descargo confirió mayor opacidad a todo este asunto que lo involucra.
En el texto publicado en medios de comunicación, De Bernardis se queja que le fueron decomisados decenas de piezas de taxidermia. Se refiere al hecho que ocurrió el 19 de junio pasado cuando se llevó adelante la segunda inspección judicial en un depósito ubicado en avenida Urquiza oeste al 2.900 de Gualeguaychú. “En dicho procedimiento fue retirada prácticamente la totalidad de una sala de trofeos compuesta por ejemplares provenientes de África y otros continentes, muchos de ellos con más de cuarenta años de antigüedad. Una parte importante de esta colección fue donada en 2019 por Hugo Vitullo”, sostuvo De Bernardis. A quien se refiere el dueño del coto entrerriano como su benefactor es un reconocido hombre de negocio de la caza y el comercio de armas. El nombre de Hugo Vitullo Alonso estuvo involucrado en los sombríos años ‘90 por el rol como intermediario en el comercio internacional ilegal de armas. Al servicio del Ministerio de Defensa, fue acusado por el contrabando de armamento al Ecuador en medio de su conflicto bélico con Perú en 1995. También Vitullo Alonso es mencionado por el periodista Miguel Bonasso en su libro Don Alfredo (1999) cuando, siendo dueño de la “Hostería del Cazador”, en San Martín de los Andes, la finca fue allanada por orden juez Federal de Dolores, José Luis Macchi, en búsqueda del prófugo Alfredo Yabrán cuando se lo buscaba por el asesinato del fotorreportero José Luis Cabezas.
Ciervos troyanos
Cómo llegaron los ciervos colorados a Gualeguaychú, cómo ingresaron cráneos, garras y cuerpos momificados de fieras salvajes desde el África a Entre Ríos, cómo opera un coto de caza sin estar habilitado, quién controla el ingreso de extranjeros para cazar en la provincia, son algunos de los elementos objeto de indagaciones en la Justicia. Si adelantar detalles, el fiscal Pedro Mariano Rebollo sostuvo a ANÁLISIS que “se está investigando todo”, confirmó al momento que aguardaba el cruce de llamadas de los celulares secuestrados y las pericias a la documental obtenida. De todas formas, de cada una de las irregularidades se pueden conocer algunas certezas que han trascendido de un modo que también se abren numerosos interrogantes.
Respecto a la investigación del ingreso y muerte de un ciervo colorado (Cervus elaphus) publicado en redes sociales, tras el operativo en Punta Caballos se conoció oficialmente que la Brigada de Control Ambiental secuestró su cornamenta. Con la característica de 72 puntas, la misma pertenece al ejemplar identificado en las fotos publicadas por el propio coto de caza. De acuerdo a lo que señaló la BCA, para abatir este ejemplar, un cazador extranjero pagó 40.000 dólares, lo cual “podría constituir un récord sudamericano”, se afirmó. Sobre este episodio, una fuente ligada a la operación que llevó a la muerte de este ciervo aseguró a ANÁLISIS que en rigor fueron 50.000 dólares los que abonó Ulisses Rodríguez Teixeira, un ciudadano brasileño que tiene negocios agropecuarios en el Paraguay y estuvo acusado por la destrucción de montes nativos en una superficie que duplica la de su capital, Asunción. Por estos delitos, Rodríguez Teixeira fue condenado a una multa de 150 millones de guaraníes, según consignó la prensa paraguaya.
(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1172, del día 16 de julio de 2026)






