María Elena Romero
Hoy ésta Cámara despide a Julia Calleros, y hacerlo nos invita también a celebrar su vida, sus valores y su compromiso. Julia fue una mujer de convicciones firmes, pero también de cercanía, escucha y generosidad. Representó al Departamento Gualeguaychú con orgullo y asumió cada responsabilidad con una profunda vocación de servicio. Su trayectoria dejó una huella que excede cualquier balance legislativo. Quienes tuvimos la oportunidad de compartir con ella este ámbito sabemos que detrás de la legisladora siempre estuvo una persona dispuesta a acompañar.
Quiero destacar especialmente su compañerismo y su solidaridad. Julia tenía esa capacidad de tender una mano, escuchar una preocupación y acercarse con sencillez. En esta Legislatura compartimos además el trabajo en la Comisión de Asuntos Municipales y Comunales. Allí pude conocer de cerca su compromiso con las comunidades y con las realidades concretas de nuestra provincia. Sabía que detrás de cada expediente había personas, familias y territorios que esperaban respuestas. Esa mirada humana sobre la tarea pública constituye, sin dudas, una de las mejores formas de representar.
Con Julia compartimos también un interés muy particular: el derecho agrario y la realidad de las mujeres ruralistas de nuestra querida Entre Ríos. Nos acercaban las conversaciones sobre el campo, sobre quienes producen y sobre quienes sostienen silenciosamente nuestras comunidades rurales. Especialmente, nos preocupaba visibilizar el papel de tantas mujeres que trabajan, producen, organizan y construyen futuro en nuestros territorios. Julia conocía profundamente esas realidades y supo llevarlas al ámbito institucional con compromiso y sensibilidad. Ese interés común nos permitió encontrarnos desde el diálogo y desde una mirada profundamente arraigada en nuestra identidad entrerriana.
Por eso, hoy quiero despedir a Julia desde la tristeza, pero también desde la gratitud a la vida por haber cruzado nuestros caminos. Gratitud por haber compartido este tiempo, por sus enseñanzas y por tantos gestos que permanecerán en mi memoria. A su familia, a sus seres queridos y a sus compañeros de militancia y trabajo, les hago llegar mi abrazo sincero. También quiero acompañar especialmente a toda la comunidad de Gualeguaychú. Julia deja una ausencia dolorosa, pero también un legado de compromiso, compañerismo y solidaridad. Ojalá sepamos honrar su recuerdo manteniendo vivos esos valores en nuestra tarea cotidiana. Querida Julia, que descanses en paz.
(*) Diputada provincial.






