“Vienen muchos pibes con hambre, es la puerta de entrada a la droga”
El consumo de drogas viene en aumento en los barrios populares en paralelo con la crisis económica, la falta de trabajo y la expulsión de cientos de personas hacia la marginalidad. Ante el retiro del Estado, los vecinos y las ONG’s vienen llenando ese vacío en distintos ámbitos. Un ejemplo de ello es la labor que desarrolla el espacio “Vientos de Libertad” en barrio Anacleto Medina de Paraná.
Por Ayelén Waigandt
Desde hace mucho tiempo, las organizaciones civiles que trabajan en los barrios de Paraná vienen advirtiendo de una crítica realidad social que golpea cada vez a más personas. Comedores desbordados, infancias captadas por el narco y un Estado ausente que pone a las entidades al límite.
Lo que se ve en los barrios como realidad concreta es un fuerte crecimiento del consumo de drogas en chicos cada vez más pequeños y una realidad que golpea de frente: niños utilizados por el narcotráfico como mano de obra barata. En Paraná, hay casos de extrema vulnerabilidad donde niños de 8 años consumen drogas para no sentir hambre, frío ni dolor.
En paralelo, el sistema está colapsado: faltan espacios de contención y centros de tratamiento, los programas de Sedronar tienen pagos atrasado, hay escasas herramientas para abordar adicciones, y lo que se hace es con esfuerzo y voluntad de los vecinos.
Para ver esta realidad concreta hace falta estar en los barrios, recorrer sus calles, hablar con la gente que los habita; las estadísticas lanzadas desde escritorios de organismos oficiales, en nada ayudan.
“Vientos de Libertad” es un espacio del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) que funciona a través de un programa de Sedronar que sostiene Casas de Atención y Acompañamiento Comunitario (CAAC). Son espacios de atención abiertos a la comunidad que se encuentran en diferentes barrios del país y articulan con otros espacios para acompañar a quienes atraviesan problemas de consumo, promoviendo la salud comunitaria y la restitución de derechos.
Surgió en 2001 durante la crisis económica y social argentina con el objetivo de sostener a jóvenes y familias en contextos de vulnerabilidad social y consumo problemático de drogas, trabajando desde un enfoque integral y comunitario. Según el MTE, el consumo de drogas es consecuencia de desigualdades socioeconómicas y falta de acceso a derechos básicos como educación, salud, trabajo y vivienda. Por ello, Vientos de Libertad representa un modelo de intervención comunitaria y solidaria, ofreciendo acompañamiento integral y promoviendo la construcción de proyectos de vida saludables y sostenibles. El trabajo combina la intervención profesional de trabajadores sociales y psicólogos con la experiencia de quienes han atravesado problemáticas de consumo, promoviendo un abordaje integral que incluye tierra, techo y trabajo como condiciones esenciales para la rehabilitación.
En Paraná funcionan también otros dispositivos CAAC como el “Ni un pibe menos por la droga” en barrio Antártida y San Martín (Volcadero) o la “Red Puentes” en calles La Rioja y La Paz, que comunitariamente abordan y trabajan para los pibes y pibas atravesados por la problemática del consumo.
El CAAC “Vientos de Libertad” funciona desde 2020 en el corazón de Anacleto Medina, pero hasta allí llegan jóvenes de otros barrios de la ciudad, así como también de San Benito y Santa Fe. Allí estuvo el programa televisivo Cuestión de Fondo (Canal 9 Litoral) que mostró el trabajo que se realiza.
El equipo técnico está compuesto por una trabajadora social y un psicólogo, además de los referentes que viven en el barrio. Se realizan talleres ligados a lo terapéutico como huerta y panadería, y también un taller de tejido para las mujeres, como una forma de dar contención a las familias y realizar una tarea integral.
(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1172, del día 16 de julio de 2026)






