Treinta años de una apuesta que terminó haciendo historia
Hubo un tiempo en que entrar a Internet hacía ruido. El módem se tomaba un buen rato para conectarse, las esperas parecían interminables y cada minuto online se sentía después en la factura del teléfono.
Corría 1996. En la provincia Jorge Busti iba por su segundo mandato y en el país gobernaba Carlos Menem, también por segunda vez. Desde la redacción ubicada en el Palacio Bergoglio en la peatonal San Martín en Paraná, el Semanario ANÁLISIS, creado seis años antes por el periodista Daniel Enz, incomodaba al poder de turno, soportaba la consecuente tensión y surfeaba las penurias económicas. Como ahora, como antes, como siempre.
En esos años de teléfonos fijos, de documentación que llegaba por fax y de un uso incipiente del correo electrónico, los grandes medios de comunicación empezaron a explorar la posibilidad de publicar sus ediciones en Internet. El primero fue El Cronista, que dio el salto digital a mediados de 1994. Al año siguiente, lo hizo La Nación y en 1996 se sumó Clarín.
Con una mezcla de visión y audacia, a Enz se le ocurrió que un medio humilde de una capital de provincia podía meterse en ese lote de pioneros. Como muchas veces, tiró una supuesta idea que en su cabeza ya era una decisión tomada que no admitía negativas.
El periodista Esteban Celentano -que se radicó en España en 2001, como tantos otros argentinos que buscaron un destino mejor en un país que se desmoronó- se hizo cargo de la parte periodística de la nueva aventura, que se materializó con el impulso creativo de Luis Toscano, que falleció en 2024 luego de liderar durante años el estudio Toscano Diseño.
Así fue que el 5 de septiembre de 1996 se puso al aire la primera web periodística de la provincia de Entre Ríos. La tecnología no era la de hoy. La dirección del dominio lo dice todo. Para ingresar había que tipear: http://www.satlink.com/infoint/analisis.
En esos tiempos, la revista en papel salía todos los jueves y con sus tradicionales tapas sacudía el escenario político y judicial entrerriano. La web no surgió como el portal de noticias que es hoy, sino que lo que se publicaba era la tapa y una síntesis de la edición gráfica. La apuesta era bastante experimental, casi artesanal.
“Análisis hoy en Internet, el primer medio entrerriano en el cyberespacio”, era la publicidad del nuevo proyecto. “Entre Ríos y la conexión Ecuador” fue el título de la primera tapa que tuvo su versión digital. La nota reflejaba una conexión entre la ciudad de Crespo y el escándalo de la venta ilegal de armas, que venía de generar un cimbronazo político y provocar la caída del poderoso ministro de Defensa del menemismo, Oscar Camilión. La investigación daba cuenta de la partida desde la pequeña localidad entrerriana de un cargamento de más de 1,5 millones de municiones rumbo a Ecuador.
El número de visitantes no era alto al principio, pero comenzó a crecer, especialmente por el interés de los entrerrianos radicados en el extranjero. La expectativa motivó que se empezaran a subir los sumarios de todas las notas. Tiempo después, causó furor un botón que llevaba a los textos completos de la recordada sección “Off the record”.
El crecimiento de lectores y la ansiedad por publicar información que no podía esperar a la revista del jueves fue el disparador de lo que vendría: un servicio de noticias diario. El debut fue una cobertura desafiante: las elecciones del domingo 24 de octubre de 1999 que consagraron a Fernando De la Rúa presidente y a Sergio Montiel gobernador de Entre Ríos.
La cantidad de visitas hizo caer el sitio varias veces esa noche y definió la suerte del proyecto, que había arrancado tímidamente con un formato confuso y se ganó la colocación de un banner en la esquina superior derecha con un logo que decía “Análisis a Diario”, compitiéndole al del Semanario Análisis, que seguía predominante en el extremo izquierdo.
“Análisis a Diario” arrancó como una hermana menor de la revista. En la redacción solamente un escritorio y una computadora estaban asignados a actualizar la web. Lo ocupaban, en turnos matutino y vespertino, Fernando Arredondo y Luciana Dalmagro, que eran por entonces los periodistas más jóvenes del equipo y le pusieron el hombro al desafío.
El interés de la audiencia fue tal que poco tiempo después se decidió dividir la portada de la web en dos columnas principales: una con el semanario y otra con las noticias diarias.
Finalmente, la web de noticias cobró identidad propia y nació Análisis Digital. Hoy sus contenidos son los principales y la tapa de la revista, que pasó a ser mensual, ocupa un lugar en la columna derecha. Casi como una muestra de la evolución de los medios digitales por sobre la prensa gráfica contada a través del diseño de una portada.
Empezaron a publicarse notas firmadas, se fueron armando distintas secciones y hoy un equipo de 14 periodistas liderado por Daniel Enz sostiene el portal, que alcanza promedios de 50 mil lectores diarios. Son Nahuel Maciel, José Amado, Ayelén Waigandt, Juan Cruz Butvilovsky, Luciana Dalmagro, Natalia Buiatti, Rodolfo Robin, Fabricio Bovier y Gonzalo Núñez, a los que se suman en Cultura Gabriela Gómez del Río y Jorgelina Ramas; y en Deportes Álvaro Moreyra, Juan José Noguera y Axel Domínguez.
Hoy ANÁLISIS DIGITAL muestra un crecimiento constante y se destaca por algo intangible que no se refleja en las métricas: el impacto y alcance periodístico, que marca la agenda de la discusión política y es referencia obligada para los medios nacionales que quieren saber qué pasa en Entre Ríos.
Y todo sin necesidad de claudicar ante la dictadura del clic, esa lógica extendida que empuja a publicar cualquier cosa con tal de aumentar el tráfico, siempre poniendo por delante el compromiso con los temas importantes, con los asuntos incómodos y con aquello que atraviesa la realidad política, social, judicial y económica de Entre Ríos.
Frente a los mandatos de volcarse cada vez más hacia las plataformas, ANÁLISIS DIGITAL mantiene en alto la relevancia de escribir y publicar sin que los contenidos terminen diluidos en el ruido y la fugacidad de las redes sociales, más allá de que marca allí su presencia y donde también denota un crecimiento.
Hay, además, un dato que sí reflejan las métricas y que muy pocos medios pueden ostentar: a diferencia de la gran mayoría de los sitios digitales, la portada recibe más visitas que las notas.
No se trata, entonces, de una lógica basada exclusivamente en la viralización de links, sino que es mayoría la gente que ingresa cada día al sitio para ver “qué publicó hoy ANÁLISIS”. En el mundo periodístico actual, eso parece casi perdido.
Porque cambió el mundo, la provincia, los medios y la tecnología, pero hay algo que no cambió: si una información salió publicada en ANÁLISIS, quien la lee o quien la comenta en diferentes ámbitos, remarca exactamente eso: que salió en ANÁLISIS. Porque eso, hace tres décadas, quiere decir algo.






