Tupana: bailar desde la raíz y con voz propia
Por G.G.d.R.
La compañía paranaense Tupana nació en 2019 bajo la dirección de Viviana Vergara y fue encontrando, con los años, un lenguaje en el que dialogan el folclore y la danza contemporánea. Este año, “Un grito de corazón” fue seleccionada para el Primer Encuentro Entrerriano de Danza. El recorrido, la formación de sus bailarines y lo que significa sostener un proyecto independiente en Paraná.
Viviana Vergara recuerda que Tupana no surgió a partir de una obra ni porque hiciera falta formar un elenco para subir a un escenario. El impulso fue más personal: encontrar en la danza una manera de decir aquello que no encontraba cómo expresar de otro modo.
Directora y coreógrafa de la compañía y docente de Estudio Open Ballet, Vergara empezó hace siete años a darle forma a un espacio que fue creciendo con sus bailarines, las obras y los escenarios.
“Siempre sentí que bailar era mucho más que ejecutar un movimiento. Para mí, la danza tiene memoria, tiene identidad, tiene emoción y tiene la capacidad de contar quiénes somos y de dónde venimos”, comenta en diálogo con ANÁLISIS.
Con los años, aquel proyecto dejó de ser solamente suyo. “Entendí que estaba formando mucho más que una compañía, estaba formando una familia artística”.
Hay algo que hoy distingue a Tupana: el encuentro entre la raíz folclórica y la danza contemporánea. No hubo una fórmula previa. Ese lenguaje fue apareciendo en los ensayos, las obras y el trabajo con los cuerpos.
“Nació de mi necesidad de unir dos mundos que para mí siempre estuvieron profundamente conectados: la raíz, la identidad y la fuerza del folklore, con la libertad, la sensibilidad y la posibilidad de transformación que tiene la danza contemporánea”, explica la docente.
“Nunca quise que una disciplina borrara a la otra. Al contrario, me interesa que puedan dialogar”, agrega. Y establece un límite para esa búsqueda: “Se puede transformar muchísimo, siempre que la transformación nazca del respeto y no del desconocimiento”.
La mayoría de quienes integran Tupana son jóvenes en formación. Trabajan el folclore y algunos también estudian danza contemporánea y clásica junto a Vergara. Para la directora, esa formación es importante, pero no alcanza.
“La técnica por sí sola no alcanza. Busco alguien que tenga algo para decir cuando baila, que pueda transmitir, que tenga presencia y que se anime a involucrarse de verdad con lo que estamos contando”, afirma.
El trabajo colectivo ocupa el mismo lugar. “Tupana es una compañía, es un equipo y cada bailarín tiene que entender que también construimos juntos”.
Después vinieron las peñas, los festivales, los espectáculos compartidos con músicos y escenarios de características muy distintas. Hace pocos días, la compañía participó además de las actividades por el aniversario del Centro Cultural Juan L. Ortiz.
Ese tránsito fue modificando la manera de estar frente al público. “Al principio quizás estábamos más pendientes de hacer las cosas bien. Con el tiempo fuimos entendiendo que no se trataba solamente de ejecutar una coreografía, sino de construir una manera propia de estar en escena”.
Esa identidad no apareció de un día para otro. Vergara recuerda el momento en que empezó a verla con claridad: “Empecé a reconocer a Tupana sin necesidad de que alguien me dijera qué era. En la manera de movernos, en la forma de contar una historia, en ese encuentro entre la raíz folklórica y lo contemporáneo, en la energía que aparece cuando estamos juntos”.
(Más información en la edición gráfica de la revista ANALISIS, edición 1174, del día 17 de septiembre de 2026)






