A quejarse al calabozo
Vecinos que piden que no contaminen el agua común. Hombres y mujeres que reclaman que el río no sea un depósito de desechos. Jóvenes que se manifiestan contra las expresiones belicistas. Trabajadores que piden no ser explotados y que esperan conservar sus fuentes de trabajo. Cuando el poder quiere frenar la protesta social, echa mano a un nuevo





