No sólo Sebastián Wagner, señalado como el principal sospechoso del femicidio de la estudiante Micaela García, violó y pudo volver a la calle mucho antes de cumplir una condena que, de entrada, fue bastante reducida. Se acercan al medio centenar los agresores sexuales que gozan en la provincia del beneficio de la libertad condicional. En la costa del Paraná son 25, según datos oficiales a los que accedió ANÁLISIS. Extraoficialmente, pudo saberse que el número es similar en la costa del Uruguay. No todos son violadores, pero sí cometieron diversos delitos contra la integridad sexual: estupro, explotación, trata, abuso, pornografía infantil y tocamientos son algunos de los términos del Código Penal que inquietan al ser asociados con hombres a los que es posible cruzarse en cualquier esquina. Mientras avanza la investigación por el crimen que conmueve al país, todos apuntan al juez Rossi, jaqueado por pedidos de destitución y mensajes políticos. El magistrado solicitó licencia, mientras surgen elementos en su defensa y, a la vez, aparecen nuevas responsabilidades. Normas que llevan años sin ser aplicadas, insuficiencia de recursos destinados al seguimiento de los penados e intentos de cambios reactivos “a lo Blumberg” en la legislación vigente completan un panorama preocupante, en el que reaparecen los casos de otras víctimas que sacudieron a la sociedad, como Lucila Yaconis y Ángeles Rawson, tras los que se lograron avances, pero no soluciones de fondo.